El término "té" tiene su origen en el chino "cha", y su escritura está conformada por los símbolos que se relacionan con "hierba", "hombre sobre la tierra" y "árbol", y es una bebida hecha de la hoja procesada de la Camellia sinensis. En la antigüedad se le conocía como "thea sinensis".
Ésta es una planta de hoja perpetua que crece en forma de arbusto, y pasó de la India y China a Ceilán a mediados del siglo XIX. Hoy día la mayor parte del té que se consume en el mundo procede de China, India, Indonesia, Sri Lanka (o Ceilán) y Japón.
Todas las variedades de té (verdes, negros y semi-negros u Oolong) vienen de la misma planta, la diferencia está en la forma en que son preparadas las hojas al ser recogidas. El té verde no está fermentado como el negro y el Oolong, por eso sus componentes activos permanecen intactos en las hojas.
Para lograr el té aromatizado se le añaden esencias adicionales a las hojas ya procesadas. Una variante es el té de rosas y el de jazmín, que pueden estar en la categoría de los aromatizados, a pesar de que no se les añade el aroma, sino las flores secas.
La forma como se haga la recolección de las hojas incide directamente en la calidad del té, y en China los más delicados son recogidos con guantes para evitar que sus hojas se desintegren. Los de mejor calidad son el flowery y el orange pekoe; en este último se utilizan las hojas jóvenes, muy delgadas y cultivadas una a una con mucho cuidado. El pekoe y pekoe souchong, de hojas más viejas, son de inferior calidad.
El té es un estimulante muy suave, ya que contiene cafeína en menor cantidad que el café, pero bastante más que el cacao. Contiene pequeñas cantidades de componentes tánicos conocidos por los expertos como "polifenoles", (que no es lo mismo que el ácido tánico que se usa para teñir el cuero). También tiene vitaminas A, B2, C, D, K y P, aceites aromáticos, así como una gran cantidad de minerales en pequeñas cantidades.
Los componentes taninos y los aceites esenciales son los que le dan su sabor, su color y su astringencia (sequedad), además del delicioso aroma.
El té es una bebida muy saludable para los humanos; pero no se debe exceder en su ingesta: como en todo, la mesura es la clave.
Hay diversas variedades de té, según su proceso de elaboración:
Té verde o chino: contiene más teína y es más amargo. La planta es secada y sometida a un proceso de torrefacción en vasijas de metal.
Té negro: esta es la más conocida y popular; después de la recolección las hojas se enrollan y se dejan fermentar, para luego secarlas y se triturarlas.
Té semi-negro u Oolong: su fermentación es muy suave y se le considera entre el té verde y el negro.
Té orange pekoe: se obtiene de los tallos tiernos y de las hojas interiores.
Té pekoe: el que se hace de la primera hoja.
Té souchong: se obtiene de la tercera hoja.
(*) (etiquetaymas@cableonda.net)
Buenas razones para saborear el té
Después del agua, la bebida de mayor consumo mundial, el té es la segunda bebida en popularidad. Un estimado de dos billones de tazas de té es consumido diariamente alrededor del mundo.