No es noticia que los simios son nuestros primos más cercanos del mundo animal. El desafío ahora es encontrar en qué somos diferentes.
Un equipo de científicos alemanes puso manos a la obra para investigar ese 1,2% del genoma que distingue a ambas especies. De acuerdo con el director del proyecto, Svante Paabo, del Instituto Max Planck, la clave está en el proceso determinado por los genes durante el crecimiento.
Por lo tanto, el estudio se centra en investigar qué genes participan, cómo y cuando se manifiestan, en particular en la formación del cerebro.
Desde su laboratorio en Leipzig, Alemania, Paabo explica que "lo que hemos hecho ahora es observar las actividades cerebrales de los chimpancés, los orangutanes y los macacos, para luego compararla con la de los humanos. La diferencia de los genes humanos en esas áreas es del 10%.