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Cambiando el rostro de Panamá

Aunque no ha tenido oportunidad de visitar el área de Amador en los últimos años, el arquitecto Frank O. Gehry confiesa que se siente “nervioso” frente al desarrollo que ha tenido lugar en la zona desde que la misma fue revertida a manos panameñas.


Cuando el Canal fue traspasado al gobierno panameño tuvo oportunidad de revisar los planes que se tenían programados para desarrollar el área. Indicó que se sintió horrorizado al percibir que la idea era convertir a Amador en una “barata Las Vegas”
Esta es una de las razones por las cuales el célebre arquitecto norteamericano se involucró en el diseño del Museo de la Biodiversidad “Panamá: Puente de Vida”.
Gehry compartió esta consternación durante una conferencia de prensa organizada por la Fundación Amador, en donde se anunció la inauguración de una exposición que incluye dibujos, diseños, planos y fotografías de este proyecto.
Para él la edificación de este museo, que se comenzará a construir a principios del próximo año, a un costo aproximado de 40 millones de dólares, representa una cuestión personal.
“Mi esposa es panameña y para ella significa mucho que yo esté haciendo esto”, comentó Gehry, quien durante los últimos 25 años ha estado visitando Panamá en sus vacaciones. “Como la amo tanto, significa mucho para mí hacer este proyecto bien”, agregó.
El arquitecto recuerda que su estancia en la tierra de su familia política solía ser bastante tranquila hasta que se le acercaron los miembros de la Fundación Amador para proponerle este proyecto, el cual asegura que no se hubiera llevado a cabo si no hubiera estado casado con una panameña.
Este amor hacia su esposa y Panamá se refleja en el diseño del Museo de la Biodiversidad, cuya fachada exhibirá una serie de formas metálicas pintadas con colores vibrantes que, según Gehry, emulan el plumaje de una ave del paraíso. Se espera que los trabajos se completen en un período de 24 meses.
El éxito del Museo Guggenheim de Bilbao ha sido tal que el mismo aporta anualmente 40 millones a la economía de esta ciudad en materia de turismo y otras actividades relacionadas. “El museo ha puesto una sonrisa en el rostro de Bilbao”, argumentó el arquitecto.
Gehry espera que el Museo de la Biodiversidad tenga un impacto similar, aunque está consciente de que “un edificio por sí solo no va a cambiar a Panamá”. Se necesitan otras obras que atraigan a los visitantes extranjeros.
La ampliación del Canal y la construcción del segundo puente sobre él representan una gran oportunidad para hacer una “declaración arquitectónica” que ayude a cambiar la percepción que se tiene de Panamá en el exterior.
Manifiesta que estos proyectos se están haciendo en la “típica forma” en que se hacen en Panamá y en el resto del mundo, hacer las cosas lo más barato posible y “para salir del paso”.
“Si yo fuera el presidente de Panamá me aseguraría que ambos proyectos contarán con una buena arquitectura”, indicó. Asimismo, afirma que de tener la oportunidad de ocupar la silla presidencial restauraría la ciudad de Colón y el Barrio de Bella Vista, a los que considera “activos arquitectónicos” que se están perdiendo irremediablemente.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América