El cardenal arzobispo de Milán, Carlo María Martini, dijo ayer tras conocer que había sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales que continuará con sus estudios bíblicos y buscando el entendimiento entre los seres humanos.
"No me esperaba el premio. Ha sido una sorpresa y me siento muy honrado", dijo Martini, de 73 años, que conoció la concesión del galardón en Collevalenza, la localidad de la región central italiana de Umbria, donde se encuentra reunida en estos días la Conferencia Episcopal Italiana.
Tras agradecer al jurado del prestigioso premio español el galardón, Martini manifestó a la prensa que ello le lleva a seguir trabajando en el diálogo interreligioso y con los no creyentes.
"Hay que buscar el diálogo con aquellos que piensan que no basta con el pan de cada día.Hay que trabajar por el bien de toda la humanidad y pensar en la vida después de la muerte", destacó el cardenal jesuita.
Agregó que el premio, concedido en reconocimiento a sus estudios sobre la Biblia y a ese diálogo, avala que su trabajo no ha sido estéril y que por tanto proseguirá con igual ímpetu su labor.
El purpurado, un experto biblista que en varias ocasiones ha dicho que le gustaría retirarse a vivir a Jerusalén y ser enterrado allí, reiteró que uno de sus mayores "sueños", como ya dijo durante el Sínodo de Obispos para Europa celebrado en el Vaticano el pasado pasado mes de octubre, es ver como la Biblia se convierte en el libro más leído.
Para él, la Biblia es el libro de la esperanza, el que ofrece una respuesta de esperanza a las preguntas de los hombres.
Resaltó la labor que está realizando el papa Juan Pablo II en favor de la unidad de los cristianos y de los más necesitados y respecto a si la Iglesia está preparada para afrontar el futuro manifestó que ésta se mueve continuamente y se adapta a las circunstancias.
"Todo ello sin abandonar las esencias del cristianismo y sus tradiciones", subrayó el cardenal italiano, considerado durante años como "papable", es decir que sería elegido Papa en un eventual cónclave para elegir al sustituto de Juan Pablo II.
Fuentes de la CEI precisaron a