El poder de la caricatura para denunciar situaciones de opresión y promover la tolerancia se expone en el Gemeentemuseum de La Haya, que por primera vez lleva a un museo el proyecto "Caricaturas por la paz" del dibujante francés Jean Plantureaux "Plantu", quien dijo a la prensa que:
"Lo nuestro es derrapar de una forma controlada y reflexionar en una búsqueda constante de la paz. Nuestros dibujos pueden molestar, pero sirven para quebrar la intolerancia".
"Plantu" destacó la capacidad del caricaturista para esbozar con agilidad el futuro: "podemos decir en segundos lo que cuesta decir en mucho más tiempo, provocamos el debate y podemos imaginar el futuro".
El movimiento "Caricaturas por la Paz" surgió en enero de 2006 a raíz de la oleada de ataques a dibujantes daneses que incluyeron la cara del profeta Mahoma en sus trabajos.