Miles de nicaragüenses recibieron el 2008 al ritmo del vallenato en un encendido concierto que el cantante colombiano Carlos Vives ofreció en la plaza de la revolución de Managua, atendiendo una invitación del presidente Daniel Ortega.
"¡Es un honor para mí estar esta noche con ustedes!", expresó Vives emocionado a todo el público que concurrió de manera gratuita al recital, que patrocinó el gobierno sandinista para abrir el nuevo año.
A la celebración, asistió el presidente Ortega en compañía de su esposa Rosario Murillo y su familia, quienes se deleitaron bailando al ritmo de Vives hasta la madrugada, y festejó con la multitud el nuevo año desde un balcón de la Casa de los Pueblos, situada frente a la plaza de la revolución, al norte de la capital.
El intérprete de éxitos como "La gota fría", "Amor de mi tierra", "La llave de mi corazón" y muchos temas más cautivó con su pasión a los fans nicaragüenses que no dejaban de gritar, corear y bailar en medio de la noche iluminada por los fuegos artificiales que marcaron el inicio del año.
El cantante se tomó su tiempo para sacar fotos de recuerdo de la multitud que asistió a su concierto.
Vives manifestó su amor hacia Nicaragua y expresó su deseo de compartir, si fuese necesario, su nacionalidad; además, interpretó un reconocido tema folclórico nicaragüense denominado "La Cumbia Chinandegana", que ejecutó con arreglos especiales de acordeón y maracas sobre el colorido escenario.