La píldora del día siguiente, PDS, que tanta polémica ha causado en algunas latitudes, como en Perú, donde las estadísticas señalan que cada año hay "unos 400.000 abortos clandestinos, y que se registran 120.000 embarazos en niñas de entre 11 y 14 años", tiene sus defensores y sus detractores.
Según el Dr. Aníbal Villa-Real, ginecólogo panameño, hay quienes dicen que no impide la ovulación ni la fecundación, sino la anidación del huevo.
Planteó que quienes la rechazan aducen que ya la nueva vida se ha formado y lo que la píldora impide es un albergue.
"Es como quien le cierra la puerta al niño, que muere en la calle", expresó. Añadió que los que están contra el uso de esta píldora para la planificación familiar, pues la consideran un abortivo, arguyen que el fármaco cambia el ambiente de la cavidad uterina, lo hace no apto para el huevo, y cuando éste llega no es capaz de implantarse.
El dijo que "No se puede evitar que ovule, sino que se utiliza cuando ya ovula".
"Aquí tuvo que apersonarse el viceministro de Gobierno, Alejandro Pérez, para que cesarán las explosiones, pues ni el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), ni el Cuerpo de Bomberos lograron suspenderlas", aseguró.
El Panamá América se comunicó con el Cuerpo de Bomberos, para obtener los resultados del último informe, pero indicaron que los encargados de tratar el tema ya se habían retirado.
Una vez iniciaron las protestas por parte de los residentes del lugar, el presidente de la firma Austin Caribbean, Mario Julio Alcedo, señaló que antes de iniciarse los trabajos de demolición se hicieron estudios de comparación de vibraciones con otros producidos por el movimiento vehicular.
También se pudo medir la vibración que produjo un sismo ocurrido en una madrugada para así estimar los niveles de vibraciones de los trabajos de demolición.
Según el empresario, "los niveles de vibraciones que producen las explosiones están por debajo de lo permisible por los organismos de salud".