Su más reciente obra, "Las redes del odio", es un ensayo basado en muchos puntos de vista de este fenómeno humano, sentimiento del cual expresa que contrario a la indignación, que nos hace hervir la sangre frente a la injusticia y hechos aberrantes, e incluso, nos hace hasta tratar de corregir; el odio no busca enmendar nada, sino hacer daño.
Según Aguinis, posiblemente vive con la ilusión de querer cambiar cosas para mejorarlas, lo que quizás se vincula con su deformación médica, buscando en el paciente lo que funciona mal para corregirlo.
A estas inquietudes se añade el hecho de que Marcos Aguinis es judío, considerando que es la comunidad más perseguida en forma permanente y con variadas excusas, sean religiosas, raciales o racionales.
"Esa sensación de sentirse discriminado, perseguido, mal visto, calumniado, ignorado y maltratado, genera una gran sensibilidad hacia las injusticias, por lo que no es casual que Marx, Froid y la mayor parte de los dirigentes revolucionarios hayan sido judíos".