Ha conquistado corazones y naciones. Nunca morirá. Así lo escribió el gran vate español Gustavo Adolfo Bécquer en su Rima IV, que publicamos hoy, Día
Internacional de la Poesía. Fue hace siete años, en octubre-noviembre, en el marco de la 30° reunión del Fondo de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, en París que en su Conferencia general proclamó el 21 de marzo, como Día mundial de la poesía, luego de un balance sobre la situación de la poesía en las postrimerías del Siglo XX.
Todos quedamos atrapados por la voz del poeta: niños, jóvenes, adultos, adultos mayores. Hombres y mujeres. Y es que leer poesía es visitar los aposentos del alma. Es participar del tejido de emociones que inspiran al poeta. Es saber ver con ojos maravillados, de explorador la naturaleza, el mundo, la gente, los hechos. Es compartir denuncias, abrir ventanas y puertas para dejar penetrar la voz de los que se quejan por las injusticias sociales y hacerse eco de ellas al repetirlas, porque todos, como lo dice la obra de la siempre recordada Elsie Alvarado de Ricord, somos "Pasajeros en tránsito".
Para Genaro Villalaz, subdirector general del Instituto Nacional de Cultura (INAC) en el día mundial de la poesía hay que reconocer el aporte fundamental que nuestros exponentes han brindado a la consolidación de la identidad nacional y en la búsqueda constante de la unidad y la paz como símbolos permanentes de la nacionalidad panameña.
Recalcó que en estas fechas hay que destacar a varias figuras inolvidables porque nos permiten motivar a las nuevas generaciones para que transmitan por medio de la prosa y palabra la esencia infinita de la poesía.
En el ámbito nacional, al hablar de poesía, es de rigor mencionar entre las plumas que han descollado y cuyo obra permanece viva aunque algunos de estos autores y autoras hayan partido a: María Olimpia De Obaldía (conocida como la "Alondra Chiricana"),, Amelia Denis de Icaza, Stella Sierra, Esther María Osses, Ricardo Miró, León A. Soto, Gustavo Batista Cedeño, Rogelio Sinán, Gaspar Octavio Hernández, Demetrio Korsi, Demetrio Herrera Sevillano, Elsie Alvarado de Ricord, Luis Carlos Jiménez, Leoncio Obando, Consuelo Tomás, María Gilma Arrocha (Sofía Santim) Ricardo Turner, Moisés Psacual, Guillermo Ros-Zanet, Roberto Luzcando, Virginia Fábrega, David Robinson, Manuel Orrestes Nieto, Giovanna Benedetti, Álvaro Menéndez Franco, Javier Alvarado, Ariel Barría Alvarado, Matilde Real de González, , Enrique Jaramillo Levi,José Franco, Héctor Collado, Tobías Díaz Blaitry, Ricardo Ríos Torres, Moravia Ochoa, David Robinson, Agustín Del Rosario, Rose Marie Tapia, Eyra Harbar, Mireya Hernández...
Fuera del terruño tenemos a Pablo Neruda, Gustavo Adolfo Becquer, Federico García Lorca, Gabriela Mistral, entre otros.
(ver Rima IV en la página D6 del diario impreso)
Como catársis, bálsamo para las heridas del alma y grito de guerra
Los griegos, los romanos y los mecenas de todos los tiempos han colocado a la poesía en un sitial privilegiado. Es vocera, herramienta, aliada y liberadora de sentimientos y sueños.