La variedad es infinita, pero los más frecuentes son coñac, anís, Cointreau, Grand Marnier... Cada bebida tiene su momento y cada una tiene sus pequeños secretos. Por ejemplo, el Coñac aviva su aroma con el calor, por eso se sirve en copas de base ancha y borde estrecho, para sostenerlas bien con la mano y así darle calor. Las copas de licor son distintas a las de coñac, más pequeñas y esbeltas. En cuanto al hielo, sólo licores como el Cointreau lo admiten.
Sobre ellos se podría escribir sin descansar nunca. El vino de mesa, por ejemplo, conviene beberlo a sorbos pequeños, aunque no tanto como el licor. Si algo caracteriza a este tipo de bebidas es su estrecha relación con la temperatura.
Los vinos tintos se sirven a temperatura ambiente y no se deben someter a cambios rápidos, pues pueden perder sabor y enturbiarse.
El rosado y el clarete se sirven a unos 8 grados
Los blancos se sirven a 6 grados
Los tintos ligeros, los dulces y el cream a 10 grados
No es tan sencillo como parece a simple vista, sobre todo si se trata de bebidas como el vino tinto. Para dominar este viejo arte, lo primero que debe tener es un buen sacacorchos, el que procurará centrar muy bien en el tapón. Así es más fácil sacarlo entero, sin que queden trocitos dentro.
Cuando descorche botellas de champaña, evite que salte el tapón manteniendo la botella inclinada ligeramente sobre la mano derecha sujetando el tapón con la izquierda, mientras gira la botella en el sentido de las agujas del reloj.
En Gran Bretaña, donde la ginebra y el whisky son tan populares, la bebida que más se utiliza en el aperitivo es el jerez, siendo la más servida en las fiestas. En nuestro país, hay quienes toman whisky al mediodía, a pesar de ser una bebida más apropiada para las últimas horas de la tarde, antes de la cena o para la noche. En Francia lo usual es tomar champaña en el aperitivo y cuando lo sirven en la mesa, lo colocan al final del segundo plato, con el fin de que acompañe al postre.
Está considerada como una de las bebidas alcohólicas más fuertes. Por eso, se acostumbra servirla de aperitivo o a última hora de la tarde, cuando hay más posibilidades de que el estómago esté lleno. Generalmente, se toma con una tónica, (Gin & tonic) o con vermut (Martini). También es utilizada en distintos tipos de cocktail, mezclada con refrescos o con jugo de naranja. Cuando se sirve ginebra, es necesario ofrecerla con unas cuantas rodajas de limón, rizos de cáscaras y cubitos de hielo.
No permita que sus invitados se pasen de tragos, para que luego no tenga que lamentar situaciones desagradables y hasta trágicas, sobre todo, si tienen que manejar después.