Las reliquias de la Pasión ya no suscitan las devociones de antaño, y ni siquiera la Iglesia garantiza su autenticidad, pero siguen fascinando a estudiosos, literatos y esotéricos.
La Iglesia -dice la Enciclopedia Católica- nunca ha declarado auténtica ninguna reliquia ni siquiera la que se venera como madera de la Cruz, pero aprueba los honores que se rinden a aquellas que, con razonable probabilidad, se cree que son genuinas".
Las reliquias son "una concesión a la devoción popular; son útiles, pero no necesarias", por ello la Iglesia católica, aunque no ha autentificado ninguna, no contradice a quienes creen ni excluye que sean genuinas, explicó a Efe Johann Evangelist Hafner, profesor de estudios religiosos de la Universidad alemana de Potdam.
Hoy en día esa devoción popular está en franco retroceso, sobre todo en cuanto a la veneración de restos mortales de santos se refiere. El auge de las reliquias se vivió en la Edad Media.