Saborea el éxito. Esa agradable sensación de saber que se alcanza una meta largamente acariciada.
"Desde niña soñé con cantar ópera."
Estaba de vacaciones en Panamá, tras un año sin ver a su familia, cuando le informaron que formaba parte de los diez Jóvenes Sobresalientes del 2007 de la Cámara Junior Internacional, JCI-Panamá, en la categoría de Logros Culturales.
"Me llenó mucho de alegría y estoy muy alegre que la JCI exista en Panamá. Permite reconocer los esfuerzos que hacen tantos jóvenes panameños en diferentes campos para hacer de este mundo un mundo mejor, ayudar a su entorno, y poder servir a la humanidad".
Para la soprano, "cantar ópera es una pasión. Es un sentimiento, una comunicación. No basta la voz. Es lenguaje corporal, los gestos".
Ahora bien, ella tiene los pies en el escenario desde niña, cuando empezó a tomar clases de ballet clásico en Panamá. Su madre, Nadina Raboteaux de Gómez, es una reconocida bailarina clásica. De los primeros años del Ballet Nacional.
También de pequeña Liobana tomó clases de órgano y participó en obras musicales.
Obtuvo su Licenciatura en arte Teatral en Panamá.
Algunos de los profesores que han guiado sus pasos en el canto lírico incluyen en Panamá a Vernisiniz Edwards, Shoko Nakagawa y Betty Phillips. En Alemania están: Sabine Meiners, Mark Gruett, Gerd- Ulrich Bormann y Maria Philipps.
Valga decir que en Panamá la soprano participó en 1999 como cantante actriz y bailarina en el Musical "Amor sin Barreras" dirigido por Bruce Quinn (Teatro en Círculo) y en 1997, 1998, 1999 y 2000 fue cantante solista en los conciertos anuales "Serenata Lírica", dirigidos por la Prof. Shoko Nakagawa, en el Teatro La Huaca, en el Centro de Convenciones ATLAPA.
Estudiar alemán fue lo primero al llegar a Europa. Después tratar de conseguir un cupo en una universidad alemana. La competencia fue difícil. En esa nación el campo de las artes (canto) está bien desarrollado y se tiene un bagaje cultural de muchos años. Jóvenes de todo el mundo competían por cupos. Más de 400.
Quieren estudiar en Alemania, donde la vida cultural es efervescente. Berlín es una ciudad donde todos los días hay conciertos y recitales.
Ella había estado en Alemania en 1996, como estudiante de intercambio, por un año. Tuvo la oportunidad de ser cantante solista en la presentación de "Musical Highlights" con obras de Andrew Lloyd Weber: "Starlight Express", "Cats" y "The Phantom of the Opera", en el Teatro Kurtheater Bad Homburg. Esa experiencia la marcó. Reafirmó su vocación para la ópera.
Aunque estudiar ópera no es tarea fácil, con gusto recorre el camino para conquistar su meta.
Hay que tener mucha disciplina, practicar dos horas diarias y sobre todo cuidar la voz, que es el instrumento del cantante. Junto con el cuerpo, "que también comunica".
Explica que los cambios de temperatura afectan la voz, que es importante también evitar resfriarse y lugares donde haya mucho humo y que el descanso es clave. "Ayuda a reponer las energías necesarias para expresar las emociones de lo que estás cantando y tratar de proyectar la voz lo máximo, más allá de una orquesta. Sin usar micrófono. Para que llene el escenario, hasta la última fila".
Igualmente, la vocalización (que equivale al calentamiento que hace un deportista) es necesaria.
En Berlín, Liobana también enseña canto lírico a niños y jóvenes.
"La voz es algo único. Como un sello. Descubrirlo en cada individuo es mi tarea, y poder sacar esta cualidad única en cada alumno", expresa.
En Panamá, de 2001 a 2003 también ejerció la docencia en la academia Concerto, bajo la dirección de la Prof. Ángela Shukova de Barnes.
Liobana hace un llamado al gobierno y a las empresas privadas, para que apoyen con más becas, con ayuda financiera, a estudiantes de música y de las artes en general. "Yo estoy aún en la búsqueda de mecenas. De personas que les interese lo que es la cultura y que quieran ayudar a jóvenes como yo. A músicos y personas con talento en las artes, que anhelan desarrollar e incrementar los conocimientos y alcanzar sus sueños".
Gozo indescriptible, una emoción muy particular siente ella antes de cantar. y "cuando yo empiezo a cantar, estoy aquí y quiero dar, quiero ofrecer este talento, quiero llegar a los corazones de las personas, quiero moverlos. Y uno se siente libre".
Liobana, quien tiene trazado su mapa hacia el éxito, insta a los jóvenes, "a que luchen por sus metas, por sus ideales, que no desfallezcan ante las adversidades. Es importante que uno escuche su voz interior, eso que lo impulsa a uno a tomar un camino en especial. Ahora bien, ¿y si no consigo mi meta? No claudicar, persistir, es la consigna de esta joven visionaria.
Si caen, empiecen de nuevo, les dice. Y, si no avanzan al ritmo que quisieran, si pareciera que a medida que se acercan a la meta, ésta se aleja, "sigan sus luchas, no importa, sólo el hecho de haberse esforzado, representa una ganancia, una maduración como individuo. En el camino habrán logrado aprender muchas cosas, adquirir conocimientos que les van a ayudar a crecer, a desarrollarse y ser personas de bien".
2007 Conciertos y recitales en la Universität der Künste Berlin, donde realiza sus estudios.
2006 Solista en los conciertos del Coro de Santa Clara, Berlín, bajo la dirección de Tobias Aehlig.
2004-2006 Conciertos de la escuela de música Paul Hindemith en la sala de teatro Saalbau Neukölln y el castillo Schloss Britz, Berlín.