Quienes se beneficiaron de él lo consideran un ángel, sin embargo para la mayoría de los humanos era el mismo demonio.
Bueno o malo, las heridas que dejó Pablo Escobar Gaviria, el narcotraficante más famoso de la historia colombiana, vuelven a abrirse.
Pero son los venezolanos Miguel Sierralta y Jorge Granier-Phelps, quienes cuentan la historia de un hombre al que se le atribuyen más de mil muertes.
Miguel Sierralta y Jorge Granier-Phelps (el director) agregan además una versión no antes conocida, con testimonios de personajes de la vida política colombiana que fueron parte de esta historia, quienes le dan el toque acusador a la obra.
Entre ellos los ex-presidentes César Gaviria Trujillo y Andrés Pastrana Arango, el ex-ministro de Justicia Enrique Parejo González, altos ex-miembros del Ejército, Policía y jefes del Bloque de Búsqueda de la época.
A finales de enero, Colombia y el mundo entero verán la otra parte o muchos lados más de los que se le conocieron a Gaviria, de quien se dice aún está vivo.
Pero ¿qué tendría de interesante este documental, si ya se han hecho muchas películas, documentales, un libro y hasta camisetas con logos de aceptación y negación?
Han pasado 14 años desde de su muerte, y el fantasma de Pablo Escobar sigue presente no sólo en Colombia, sino en Hollywood. Tal vez como dicen Sierralta y Granier-Phelps, en esta ocasión es el mismo pueblo que lo quiso y lo odió, quien da su versión.
El documental registra además testimonios de los principales protagonistas de la vida del mafioso, entre ellos "Popeye", su más cercano colaborador, al igual que los familiares de sus víctimas, sus perseguidores y la gente a quien él entregó viviendas en su proyecto "Medellín sin tugurios", un barrio que el mismo capo mandó a construir.
Son esas personas quienes le vivirán eternamente agradecidos, pero de seguro son más los que aún lloran a sus muertos, porque un solo hombre acabó con más inocentes que en una guerra en pleno siglo XX.