Con el Zaracundé, los Diablicos Sucios, la Danza de la Enanas, el Torito Santeño, Parrampanes, Mojigangas y otros bailes, el Comité Nacional del Centenario de la República y la Fundación Rotaria de Panamá, presentaron en un espectáculo único en su clase, "Danzas del Corpus Christi de la Villa de Los Santos", como parte de las celebraciones por la designación de "Panamá, Capital Americana de la Cultura 2003.
En el colorido evento que tuvo como escenario el Teatro Anayansi del Centro de Convenciones ATLAPA, a la presidenta de la República, Mireya Moscoso, le fue impuesta la "Orden Corpus Christi 2003", de lo cual dijo "como santeña me llena de emoción".
De acuerdo con la presidenta de la República, la celebración del Corpus Christi es una de las tradiciones de la campiña interiorana que ha mantenido vigencia a través de los años. La "Orden Corpus Christi" es una distinción en memoria del folclorista panameño Miguel Leguízamo, por lo que la Asociación Rescate de Danzas Miguel Leguízamo, estuvo a cargo de la recreación de los bailes, en un espectáculo "teatro musical".
Actores y bailarines del sexo masculino, quienes al estilo del antiguo teatro griego ejecutaron piezas vestidos de mujer se ganaron el aplauso de aceptación por parte del público, al ejecutar desde la "Danza de las Enanas", hasta la "Montezuma Cabezona".
La noche inició con una representación de la conquista española, donde de repente un grupo de desconocidos irrumpió en una aldea de indígenas, sometiéndolos y replegándolos hacia la montaña, con la fuerza de sus sables.
Además, a través de coreografías sincronizadas con una conversación cantada y declamada, recrearon la conquista de México por Hernán Cortés y la entrega del emperador indígena Montezuma al servicio de la religión, dejando constancia de la influencia de estas danzas.
Fue así como la influencia religiosa dio origen a la "Danza de los Diablicos Limpios o Gran Diablo", la cual narra la lucha entre el "Diablo y el "Arcangel San Miguel" por un alma en pena. Seguido, los negros cimarrones se abrieron paso con sus faldas de hojarascas secas y el rostro cubierto de pintura para ejecutar la danza del Zaracundé, destacándose la única exponente del sexo femenino. Los "pigmeos" en busca de oro fueron recreados en la "Danza de las Enanas" y las andadas de los campesinos santeños en la "Danza del Torito Santeño".
Sin embrago, no todo fue tradición religiosa ni protesta en contra de la colonización y conquista, ya que también hay elementos propios de la nacionalidad y del regionalismo, con la parranda de "Parrampanesy Mojigangas", donde la gente se disfraza de lo que no es para salir a divertirse por las calles del pueblo.
Los asistentes a esta noche del "Corpus Christi" no solo pudieron apreciar bailes y cantares, sino también conocer el origen de las tradiciones y las variantes del folclor nacional que se han formado mediante la interacción de los grupos étnicos (indígena, negro, español) que se mezclaron en el istmo y que después de 500 años de "conquista" y el Centenario de la República, han sentado las bases de la cultura panameña.
Según informe de los organizadores, los fondos recaudados con este evento están destinados al Programa de Becas de la Fundación Rotaria de Panamá.