Gabriela sudaba y con lágrimas en los ojos, gritaba desesperadamente. No era la primera vez. Desde muy pequeña ha sentido angustia y desesperación cuando camina por pasos elevados.
Todo empezó cuando tenía 10 años y vio una película donde una persona caminaba por un paso elevado y éste se derrumbó. El sujeto murió instantáneamente. Desde entonces, Gabriela se desespera e imagina que a ella le ocurrirá lo mismo.
Después que me contara el por qué de su temor, llegue a pensar que, mi amiga estaba traumatizada.
El psicólogo clínico y director de la Clínica Psicológica de la Universidad de Panamá, Fabio Betancourt, manifestó que las fobias son producto de la imaginación, de la información adquirida a través de programas de televisión, películas u otros medios.
"La fobia es un miedo irracional que no tiene lógica, no es beneficioso, ni adaptativo y limita aspectos de la vida porque quien la padece evita la situación que le genera el miedo", dijo.
Reafirmó el especialista que mientras más se evade el problema, más afectada puede resultar la persona en aspectos laborales y personales.
Un ejemplo sencillo para explicar esta realidad, es que la mayoría de las personas al ver una serpiente se asusta, esto es normal. Pero, el individuo puede crear la fobia cuando se imagina que ésta lo morderá, sangrará y sentirá un intenso dolor, antes de que suceda o no la acción.
Ello se debe a que las fobias son miedos que se crean por medio de dos factores: la observación y la imaginación, afirmó Bethancourth. Si una persona desde su infancia ha crecido con temores, en la etapa adulta será más sensible. Además, los individuos más vulnerables son aquellos que han experimentado traumas como violación sexual, asalto, guerras y catástrofes naturales. El especialista es testigo de que las fobias más comunes en nuestro país son a las inyecciones y las extracciones de sangre. La mayoría de estos pacientes aseguran que se han desmayado ante la experiencia, explicó Bethancourth.
Hablar en público es la fobia más frecuente en colegiales y estudiantes universitarios recalcó.
En profesionales sobresale el temor a ser incapaces, miedo a la no aprobación de los demás y temor al ridículo.
Otra técnica más intensa y rápida es la adaptación. El paciente se expone ante la situación y sus familiares o amigos contribuyen a que permanezca en el lugar para que se cerciore por sí mismo, que puede sobrevivir al problema. "Definitivamente, se puede curar" añadió. Bethancourth hizo las siguientes recomendaciones:
Acudir a un psicólogo conductivo- conductual para tratar el problema.
Prepararse para enfrentar la situación.
Aprender y utilizar técnicas de relajación.
La autoafirmación es esencial, es decir hablarse a sí mismo y repetir frases como: "Esto no es el fin del mundo" "No me voy a morir"
La buena noticia es que un fóbico puede liberarse de su mayor temor. Lo más aconsejable es acudir a un psicólogo. Dependiendo de su intensidad, éste determinará cuál es el mejor tratamiento.