Q uienes no han ido al V Panama Jazz Festival tienen hasta hoy para disfrutar de un espectáculo musical sin parangón.
“I love you Panama. It´s wonderful come home. It´s a dream come true!, (Te amo, Panamá. Es maravilloso venir a casa. Es un sueño hecho realidad), dijo la hija de Luis Carl Russell, “Padre del Jazz en Panamá” durante su presentación antenoche en ATLAPA.
Estuvo muy dicharachera y emocionada toda la noche. Su presentación culminó poco antes de la medianoche. Sin detenerse, sólo para hacer uno que otro comentario entre canción y canción, entonó alrededor de 20 temas, entre los que había arreglos de su padre y de otros famosos músicos de los años 30, 40 y también recientes, de su último CD, que se vendía en ATLAPA.
En otro momento , llena de euforia, ante los aplausos continuos del público dijo: “I must be dead. It seems to me heaven” (debo estar muerta, esto me parece el cielo). Cuando culminó el público se resistió a aceptar que era el final. Aplaudió, aplaudió y aplaudió. Ella volvió al escenario y cantó otro tema. Prometió volver al próximo festival.
No sólo fue ella. Todas las “Damas del Jazz”, como se dice en buen panameño “se robaron el show”.
La primera que se presentó fue la Tía Fuller, con su cuarteto.
“¡Qué bárbara!”, “¡Qué cool!”, “¡Esta man es fuera de serie”!¨, “¡Guau!, “¡Qué sólido!”, fueron expresiones que arrancó a la audiencia, que chiflaba fuera de sí en son de aprobación.
Aplausos cerrados y otros halagos abundaron también para la Tía, tanto cuando se presentó con su cuarteto, como cuando lo hizo con Caherine Russell a petición de ella, que la exaltaba como persona y saxofonista con admiración y la abrazaba afectuosamente.