LA HUELLA de Federico García Lorca en Cuba, donde estuvo entre marzo y junio de 1930, y la impronta que la isla caribeña dejó en el poeta español, quedó plasmada en manuscritos, y fotografías que han sido recopilados en el libro "García Lorca y Cuba: Todas las aguas".
Este volumen, que se presentará a mediados de enero, contribuye a despejar la incógnita sobre la estancia de Lorca en Santiago de Cuba, a la que dedicó su poema "Iré a Santiago", ya que aporta material de hemerotecas cubanas.