En esta apuesta cultural, según nota de Relaciones Públicas del INAC, inicialmente se presentaron las dos participantes en la sección de cuentacuentos: Evelia Ho y Malvina González, las cuales tuvieron una lucida presentación, al punto de que ambas pasaron a la Segunda Ronda, que promete mucho.
Posteriormente, le llegó el turno al desfile de versos. Fueron 24 los concursantes, quienes leyeron sus poemas ante un jurado que se encontraba de incógnito entre el público.
Carlos Wynter, ensayista y cuentista panameño, era parte de este jurado y acerca de la calidad de los trabajos opinó: "Este torneo demuestra que sí hay poesía, el nivel que encontramos entre los participantes fue muy parejo". En esta decisión, Wynter estuvo acompañado por Lil María Herrera y Delia Cortés.
En lo que respecta al jurado responsable por evaluar la destreza de las narradoras de historias, este reto fue para los escritores Moisés Pascual, Consuelo Tomás y Carlos Wynter.
Los seleccionados para la segunda ronda en poesía son: Miguel Correa, Plinio Vega, Maribel Escobar, Miguel Angel Vargas, Vannie Arrocha y Juan Alberto Aguilar.
Los temas de las poesías concursantes eran, en su mayoría, el amor, la muerte y la historia patria.
El Torneo Literario es parte del Festival de Verano 2005 del INAC. Más en: 211-4952 / 53.
Ya en el lugar no pudimos dejar de maravillarnos por tan imponente construcción, y mucho menos al escuchar los relatos sobre su papel en la historia del país y sobre todo la llegada de los piratas al istmo.
Lamentablemente el lugar se encuentra abandonado, cubierto por herbazales, no existe un letrero que al menos indique de qué sitio se trata y cuál es su importancia histórica.
En su lugar observamos una vivienda improvisada en muy mal estado, un carro abandonado, un perro, un gato y unas cuatro gallinas, pero no había ningún guía o funcionario del Instituto de Turismo que contara la historia que vivieron los muros del castillo de San Lorenzo, mudos testigos de las batallas entre piratas y españoles.
Ojalá más panameños tengan la oportunidad de conocer la historia del país, a través de libros, o como lo hace la Asociación de Historia, conversando con historiadores, consultado a personalidades o visitando lugares de interés.
Desde el descubrimiento del Mar del Sur por Vasco Núñez de Balboa, en 1513, tomó un nuevo ímpetu la idea de encontrar un camino que lo uniera con el Océano Atlántico.
La obra del ferrocarril se inició con trabajadores de Colombia (Nueva Granada, en esos tiempos), Granada, Jamaica y Estados Unidos, a los cuales se añadieron ciudadanos de China, India, Francia e Irlanda.
El 27 de enero de 1855 los rieles se encontraron y por fin el primer ferrocarril transcontinental del mundo había llegado a su conclusión.