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Detrás de una bella sonrisa, se encuentra una mano amiga

Es importante que los infantes acudan a su primera cita a los seis u ocho meses de vida.


EN ALGÚN momento, llega el día en que nuestros niños deben empezar a acudir al dentista, quien conviene que durante los primeros años sea un profesional con experiencia en niños.
La Academia Americana de Odontología Pediátrica recomienda hacer la primera visita al odontólogo al primer año de vida.
Sin embargo algunos pediatras sugieren hacerla cuando la dentadura de leche compuesta por 20 dientes esté completa, que suele ser alrededor de los tres años o en ocasiones a los seis meses cuando la criatura tiene uno o dos dientes.
Según la odontóloga Nubia Quintero, es conveniente llevar a los pequeños a los seis meses de vida, aunque no le hayan salido los dientes.
Con esta primera visita, se procura orientar a los padres sobre la salud bucal de su pequeño.
"Aún cuando a los infantes no le han salido los dientes, se les debe de limpiar la encia con una gasa o un paño limpio humedecido".
La principal causa de caries en niños jóvenes se conoce como "síndrome del biberón".
La limpieza evita que al bebé le salga alguna lesión por la ingesta de la leche, señaló la odontóloga.
Cuando a una criatura se le permite tomar biberón con leche, leche en polvo para recién nacidos o jugo de fruta, durante la siesta o a la noche, el bebé a menudo se duerme con el biberón en la boca.
La exposición a los azúcares y ácidos de estos líquidos que se acumulan alrededor de los dientes puede causar descoloración y caries.
Como la leche materna también contiene azúcar, las caries pueden producirse también cuando el bebé se duerme mientras toma del pecho.
Para evitar algún daño, limpie los dientes de su hijo luego de cada alimentación y, si es necesario, dele el biberón durante la siesta o a la hora de acostarse, sólo lleno de agua.
Aunque no tenga dolor o creamos que son muy pequeños, igualmente debemos llevarlos a la consulta para prevenir cualquier problema en el futuro, dijo Quintero.
Es el momento de corregir a tiempo malos hábitos e introducir los buenos desde temprano.
El médico le hará una revisión de dientes y encías, verá si existen caries del biberón, se evaluarán posibles problemas como mordida cruzada, abierta o alteraciones de crecimiento y seguramente te hará un cuestionario sobre los antecedentes médicos y dentales del niño.
Según la odontóloga, si el niño es un poquito más grande, entre 3 a 5 años, en su primera visita, se orienta a sus padres, se le realiza una revisión general y se familiariza a éste con los implementos que se encuentran dentro del consultorio.
Si el odontólogo detecta algún problema, indicará el tratamiento a seguir y te dirá si es mejor realizarlo cuanto antes o si es mejor resolverlo en el futuro cuando le salgan los dientes definitivos.
Si todo va bien, una revisión anual bastará hasta que comience el cambio de los dientes.
Quintero recomienda a los padres, que cuando lleven al niño a su cita médica no les hablen de dolor o agujas para que éste no se atemorice.
"Antes de acudir, debe preparar al niño psicológicamente. Puede explicarle que será como un juego donde le mirarán la boca y que si se porta bien tendrá un premio".
Se debe entrar con el niño a la consulta para darle confianza y para que esté tranquilo y no se sienta abandonado. La actitud de los padres influirá en la imagen que el niño se haga de su primera visita al dentista.


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280734
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América