EU / AFP
California evoca estrellas de cine, soleados paseos al borde del mar y majestuosos parques nacionales, imágenes míticas que el nuevo "Disney"s California Adventure" recrea a partir de ahora en un único lugar plagado de diversión para toda la familia.
Casi 46 años después de su apertura, Disneylandia amplía su oferta con la inauguración este jueves de un original parque temático independiente que celebra la belleza, la historia, la riqueza cultural y el estilo de vida desenfadado del Estado que ha atraído a inmigrantes de todo el mundo.
Definido como "una aventura, un cuento y una experiencia", Disney"s California Adventure emergió en apenas poco más de tres años con sus 22 atracciones de debajo del asfalto del antiguo aparcamiento del "lugar más feliz de la tierra" en Anaheim, unos 60 kilómetros al sur de Los Angeles.
"Es un concepto muy diferente de todo lo que habíamos hecho antes", explica David Todd, uno de los responsables del proyecto."Hay atracciones muy emocionantes, otras que hacen llorar y otras que estimulan la mente", agrega sentado en la plaza principal que domina todo el parque.
La palabra "CALIFORNIA" formada con grandes letras doradas recibe a los visitantes, que ingresan bajo una réplica del famoso puente del Golden Gate de San Francisco hacia una fuente adornada con un sol brillante, como si se adentraran en una postal gigante.
California Adventure está dividido en tres zonas: Paradise Pier, un nostálgico parque de atracciones al borde del mar, Hollywood Pictures Backlot, un tributo al mundo del cine, y "Golden State", dedicada a las bellezas naturales y a la historia del Estado y de su población.
"Muchos inmigrantes se han instalado aquí y queríamos asegurarnos de que contábamos la historia de cada uno de ellos", subraya Todd, quien antes trabajó en los parques de Disney de Orlando (Florida) y París.
En esa tercera sección, reconocible por su imponente monte en forma de oso, está una de las atracciones más novedosas, "Soarin" California", que lleva al visitante en un vuelo de planeador por los lugares más bellos del Estado Dorado, como el parque de Yosemite y el valle de Napa.
La situación en medio de la bóveda, con los pies colgando en el vacío, el viento en la cara y el perfume de las pinedas o de los naranjales añaden realismo a este espectáculo inventado para California Adventure.
Otra favorita del público será sin duda "California Screamin", una enorme montaña rusa construida en el estilo de antaño, pero que gracias a la tecnología catapulta a los más osados de 0 a 90 km/h en cuatro segundos, antes de lanzarlos en un vertiginoso giro de 360 grados por la cabeza del ratón Mickey, en una de sus escasas apariciones.
Los visitantes también podrán convertirse en la última estrella de cine en "Superstar Limo", aprender las técnicas del cine animado en "Animation", lanzarse en una barca por un río de aguas bravas, y descubir el arte de la viticultura en una bodega rodeada de viñedos.
California Adventure, que complementa a su vecino Disneylandia, es la pieza central de una remodelación de 1.400 millones de dólares que incluye también un lujoso hotel de 750 habitaciones -el primero jamás construido dentro de un parque de Disney- y un centro comercial y de entretenimiento de acceso gratuito que conecta los dos parques
"Lo que hemos tratado de hacer aquí es convertir Disneylandia en un centro de vacaciones, para que sea un destino turístico donde la gente venga y se quede varios días cada vez", subraya Todd.
Disney, que espera recibir siete millones de visitantes más estudia ahora la posibilidad de construir un tercer parque en otro terreno, aunque todavía tiene sitio para una eventual ampliación de California Adventure.
Todo esto cumple con el sueño de Walt Disney, que la inauguración del parque original en 1955 había dicho que "Disneyland nunca estará terminado mientras quede imaginación en el mundo".