El talento no tiene edad, al igual que el carisma de los grandes. Sí, de los grandes como la boricua Ednita Nazario, que por fin pudo aterrizar en suelo panameño donde inició su gira "Real" con un concierto lleno de recuerdos para los que asistieron y de vitalidad por parte de la artista que demostró que los años le han dado una tremenda capacidad para envolver a su público con su voz y con una seductora proyección.
Nazario llena de vitalidad cantó por espacio de dos horas casi una treintena de éxitos, que décadas atrás la convirtieron en el ícono de la mujer latina irreverente y deseosa de justicia en el plano amoroso. "Tú sin mí", "A que no te vas" y "Tú sabes bien" fueron el aperitivo de un banquete que ofreció la artista en donde hubo de todo un poco; temas de ayer como algunos de su nuevo trabajo "Real" en el que la panameña Erika Ender plasmó su pluma.
La velada siguió y mientras más cantaba, más emoción arrancaba entre la gente, que con sólo escuchar las notas iniciales de cada tema rompían en gritos.
"Lo que son las cosas", "El dolor de tu presencia", y "Más mala que tú" seguían en el repertorio, hasta llegar a "Aprenderé" con la que la artista llegó al clímax de la audiencia, que reventó entre gritos y aplausos luego de que la artista demostrara el poderío de su voz al sostener por un largo rato la nota final del esperado tema.
Allí el escenario se la tragó para regresar minutos después y así seguir cantando temas como "Ese muchacho", "A que no le cuentas" "Lloviendo flores" y "Vengada".
Y llegó lo fuerte de la noche, luego de una advertencia de sólo para adultos, Ednita entonó "Quiero que me hagas el amor" con movimientos repletos de insinuación con los que dejó claro el nivel artístico que ha logrado la artista boricua con el paso de los años. Precisamente ésto fue lo que más gustó.