Aristides Ureña Ramos, pintor panameño radicado en Italia hace casi cuatro décadas, da la fórmula. La visa para el arte de otras latitudes la otorga Europa a los artistas que abrazan una retórica posmodernista.
No bien estuvo hace un par de meses en su terruño, dictando un taller sobre su arte, específicamente sobre el complejo muralístico Udelas y, de vuelta a Europa, recién acaba de inaugurar el pasado jueves 7 de junio, con éxito, su segunda muestra de la temporada de exposiciones del 2012, la primera en la que presenta lienzos de su penúltima serie pictórica KREOL CRIOLLO 2010.

Se trata de una serie de 15 obras, exhibidas en la galería Manifiesta de Scandici, Italia.
Respecto de esta exposición, Ureña Ramos explica que “es algo particular, he tomado tres obras, con el contenido de narración, mito y acción, y de cada unas de ellas pinté algunas variaciones sobre ese tema. He adaptado el espacio expositivo de la galería en función de este tema, quise romper con el esquema tradicional del modo de exponer al público mis obras”.
En entrevista con Ey!, el pintor veragüense, así como nos habla de sus logros y planes, de la globalización de las artes y la posmodernidad, también expresa su opinión, sin ambages, sobre la ley de cultura, recién vetada por el presidente de la República, Ricardo Martinelli.
“Una ley sobre la cultura y la hipotética creación de un ministerio tenemos que aceptarlo con gran júbilo, sin nunca enredarnos y perder la visión del problema central… o se siga llamando instituto, o lo querremos llamar ministerio, o bien aceptar la creación de cualquiera ley sobre la cultura, no debe eludir los problemas que han empantanado al actual INAC.
No podemos continuar con una dirección general de cultura con conceptos asistencialistas, autorreferenciales, donde se mistifica la gestión de la cultura, perdiéndose en aproximativas y demagógicas ‘populismo cultural de masa’”, enfatizó el pintor que no olvida su Panamá.