Hay que dedicarle mucho tiempo al arte escénico, pero paga. Paga en satisfacciones y así lo pone de manifiesto Maruja Herrera, directora y primera bailarina del Ballet Nacional de Panamá, quien por segunda vez participará en el ballet "La Bella Durmiente del Bosque", que presentará en Panamá Producciones Escénicas el4, 5 y 6 de mayo.
Y, quienes han elegido el ballet saben que es un arte donde la disciplina y tesón son necesarias. Así lo demuestra el entusiasmo con que practican las bailarinas que participarán en este clásico, donde Maruja hará el papel de la Princesa Aurora.
Cinco horas diarias de práctica durante los ensayos valen la pena, según plantea. Y es que le consta que el que trabaja en algo que le gusta quiere hacerlo lo mejor posible y se exige a sí mismo el tiempo extra que sea menester para pulirse. Y con gusto lo hace.
Maruja Herrera forma parte de las bailarinas. También, del cuerpo docente. Y de quienes apuestan por la niñez y juventud. Por el arte.
"Estamos muy entusiasmados organizando este espectáculo y ojalá logremos con esto que algún día haya más oportunidades para artistas de todas las áreas del arte escénico".
El Ballet Nacional está participando con ocho solistas.
"La idea es que más jóvenes vean el ballet como una oportunidad de vida. Una alternativa", manifiesta Herrera.
Cabe decir que tras bastidores habrá muchas niñas y jóvenes apoyando. No fueron elegidas para el espectáculo, pero tienen tanto entusiasmo por aprender todo lo que se pueda del ballet que gozosas expresaron su deseo de ser parte del proyecto ya sea ayudando en los camerinos, con el vestuario, en utilería, etc.