Corría el año 1935 cuando llegó a la ciudad de Caracas, uno de los artistas más queridos y famosos de la época, como lo fue y sigue siendo, el cantante y actor Carlos Gardel. Acontecimiento que conmocionó a la población entera, pero una familia muy particular viviría la emoción de tener como visitante a la gloria del tango en su propia casa. Una familia integrada por tres hermanos, una sobrina y un comunista acérrimo.
Aquella llegada del pintoresco, popular y atractivo Gardel a Venezuela, sirvió para que el teatrista José Ignacio Cabrujas escribiera la pieza "El Día que me Quieras", una de las más exitosas y memorables del teatro latinoamericano, en donde aprovecha ese gran acontecimiento, para revelar la desilusión política y cuestionar el sistema explotador de aquellos años, a través de la historia de siete personajes, con problemas y realidades como cualquier otro.
Producciones "Entre Amigos" se lanzó, diríamos que acertadamente, a poner en escena esta obra que habla de ilusiones, temores, frustraciones, de sueños, inmisericordia, aceptación, de esclavitud y lucha ... pero sobre todo de vivir y aceptarnos tal como somos.
Con un maravilloso texto, es indiscutible que el talento artístico no se evidencie en todo momento y eso fue lo que precisamente observamos en la propuesta teatral del joven director Daniel Gómez Nates.
"El Día que me Quieras", que se presenta hasta el domingo 27 de junio en la sala del Teatro en Círculo, reúne a los actores: Sergio Gómez, Neysa Ferguson, Elizabeth Vargas, Lourdes Gómez, Javier Ballesteros, Eloy Herrera y Guillermo Díaz, quienes realizan un trabajo digno de aplaudir, al interpretar con esmero y con una agudeza pulcritud, cada uno de los personajes del dramaturgo venezolano.
La alta calidad y dedicación que demuestra el elenco, así como las atinadas instrucciones de su director, es perceptible a la vista.
Inclusive, nos atrevemos asegurar (sin herir susceptibilidades) que se presencia una actuación edificante y reconfortante, a diferencia de uno que otros trabajos que hemos observado, en los últimos tiempos, en algunos componentes de esta producción; en donde la risa fácil, el chiste carcomido, el morbo de nuestra realidad decadente... es el común denominador; cayendo de esta forma en la chabacanería y en la poca seriedad ante los espectadores.
El mismo director admite en el programa de mano que no le fue nada fácil superar "los miedos que surgen cuando sabes que esta obra no causará explosiones de risas, como las comedias que siempre hemos presentado".
He de decirle a Daniel Gómez Nates, con el mayor respeto y estima que le tengo como maestro de teatro, que no hay que ir en busca de la risa prefabricada y forzada, cuando se le puede ofrecer otras opciones al espectador que sean grafiticantes al alma y sobre todo al intelecto.
Y con el montaje que nos ofrece en esta oportunidad, demuestra que él es capaz de hacer "buenos y excelentes" trabajos en el escenario. De hecho en diversas ocasiones, lo ha demostrado. Pero lastimosamente, la actitud "mercantilista" de nuestros días, lo llevan a hacer otro tipo de trabajos, para nada constructivos (a nuestro parecer) y que son blancos certeros de la llamada "crítica especializada" y de los vanidosos "conocedores en la materia".
Por lo que nuestro mejor consejo, es que no necesariamente hay seguir la corriente y darle al público la "ley del menor esfuerzo" y lo que en la banalidad le agrada. Es necesario, obligar también al espectador a pensar, reflexionar y tomar decisiones.
Con "El Día que me Quieras" estoy seguro que lo ha logrado, inclusive ante un público juvenil que no es nada fácil cautivar.
Vuelvo y repito, en esta ocasión hay un trabajo de altura, donde muy bien el "respetable" público puede reír y al mismo tiempo enternecerse con los sucesos que se van tejiendo en el escenario; y lo que es mejor la reflexión y el llamado de atención se suscita ante nuestros sentidos.
El trabajo actoral que ofreció Guillermo Díaz en el papel de Carlos Gardel, es un punto favorable para su carrera artística. Su desdoblamiento y fina interpretación, atrapa al público con la magia y el encanto que emanaba de la reconocida leyenda del tango. Muy particularmente tengo que reconocer las actuaciones de Javier Ballesteros y Eloy Herrera, dentro de este contexto de gusto y exquisiteces cuando se admira algo que vale la pena elogiar.
Incluso es de aplaudir el desempeño de Neysa Ferguson, quien abandona en esta ocasión "la mojigatería y ridiculez", como producto de sus consabidos roles cómicos, para llevarnos a una actuación de más aplomo y fortaleza. Elizabeth Vargas y Sergio Gómez se mantienen un tanto estancados, por la pocas aportaciones, tal vez porque los vemos muy parecidos en relación con otras obras en donde han trabajado. No obstante, tienen momentos brillantes y fantásticos de interpretación, como por ejemplo cuando Gómez (en el papel de Pío Miranda) se enfrenta con Vargas (en el rol de Elvira Ancízar) para confesarle por qué defienden el sistema comunista, hilo conductor y principal en esta obra de Cabrujas.
En cuanto a Lourdes Gómez es una fenomenal actriz, pero creo que el papel no era el más apropiado para ella, aparte que tiene que hacer un esfuerzo para bajar unas libras de más, ya que la hacen envejecer notoriamente. Empero, su desenvolvimiento artístico sigue firme y contundente.
En lo que se refiere a la escenografía está hermosamente decorada, pero Javier Ballesteros (responsable de su diseño) se alejó un tanto del contexto mismo de la obra, el vestuario cumple con su cometido, al igual que la ambientación musical y de luces (de Javier Sarsanedas).
En términos generales, "El Día que me Quieras", de Producciones Entre Amigos, me encantó enormemente que me retiré del teatro satisfecho y un poco soñador, como al igual que muchos salen cuando ven esta hermosa pieza que concibió el dramaturgo y libretista venezolano, José Ignacio Cabrujas, inspirándose en uno de los mitos y las voces más famosas del mundo artístico como lo fue el insuperable Carlos Gardel y que todavía sigue inamovible en el corazón de muchos, cada vez que recuerdan aquel estribillo que dice "El día que me quieras/ endulzarán sus cuerdas/ el pájaro cantor./ Florecerá la vida".