El estrés aumenta la posibilidad de contraer enfermedades infecciosas, confirma un estudio publicado este lunes por la Universidad de Estado de Ohio en Columbus, que muestra que esta tensión psicológica tiene efectos negativos sobre el sistema inmunológico.
Decenas de estudios ya indicaron que el estrés podía alterar las tasas de algunas sustancias bioquímicas del cuerpo, muy importantes en el proceso de la respuesta inmunológica, pero los científicos nunca habían concluido que este efecto provocaba un cambio que afecte la salud.
Este nuevo informe, realizado a partir de investigaciones efectuadas en cinco universidades, y que parecerá en el Journal of the American Medical Association (JAMA), indica que el estrés debilita la respuesta inmunológica, que este cambio hace que las personas afectadas tengan más posibilidades de contraer una enfermedad infecciosa y puede incluso disminuir la eficacia de algunas vacunas. "Los resultados sugieren que aun si los cambios del sistema inmunológico relacionados con el estrés psicológico son en general débiles, son lo suficientemente importantes como para tener consecuencias biológicas y aumentar los riesgos para la salud", según el principal autor del artículo, Ronald Glaser, de la Universidad de Estado de Ohio.
Los investigadores constataron, por ejemplo, que el estrés psicológico puede alterar la tasa de algunas hormonas, lo que puede cambiar la de las citoquinas, sustancias que actúan sobre células del sistema inmunológico para asegurar su proliferación. Los investigadores esperan, por lo tanto, que otros estudios permitan determinar si un refuerzo en la concentración de algunas hormonas en la sangre puede mejorar el sistema inmunológico.
El doctor Glaser subraya, por último, que se sabe muy bien que cambios simples en el estilo de vida pueden reforzar la resistencia a las enfermedades infecciosas, como la sociabilidad, una dieta sana, la práctica de un deporte o suficientes horas de sueño.