Patrick Swayze, que se ha definido a sí mismo como "hombre milagro", era el vivo retrato de la salud en su regreso al trabajo por primera vez desde que le diagnosticaron cáncer.
La estrella de "Dirty dancing" sonreía en el decorado al comenzar el rodaje de su nuevo proyecto, una serie televisiva llamada "The beast in Chicago" en la que tiene un papel como agente del FBI.
Swayze sonreía bajo el sol, sin rastro aparente del cáncer de páncreas cuyo diagnóstico le concedía en un primer momento, sólo unas semanas de vida.
Su enfermedad fue diagnosticada en enero, y desde entonces se cree que el actor se ha sometido a un tratamiento radical de quimioterapia.
Swayze, de 55 años, se considera "un milagro" por sobrevivir después de que los doctores le diagnosticaran la enfermedad.
Su esposa, Lisa Niemi, lo acompaña en el rodaje.