Su manera de manejar la espada contra los enemigos lo situaban como una especie de 'semidios', pero tras esa fachada de invencible, el actor Kevin Sorbo, ocultaba una historia totalmente distinta a la que vendía en las pantallas. En realidad, Kevin sufría una grave crisis de salud, un problema repentino que lo dejó parcialmente ciego e incapacitado con tan sólo 38 años. Todo eso lo ha hecho público ahora en un libro de memorias.
El actor quiere ayudar a quienes pasan por un mal momento y enfatíza en el libro, en la importancia que tiene no tirar jamás la toalla; ser fuertes, persistentes y nunca perder la esperanza, para superar con éxito cualquier obstáculo que nos depare la vida, porque como él insiste "la vida es maravillosa y merece la pena». Además, Sorbo reflexiona sobre su infancia en Minnesota y sus inicios como actor en Hollywood, cuál ha sido la verdad de «su vida de ensueño" desde que dio el gran salto a la televisión, protagonizando Hércules, y donde está hoy. El intérprete, relata al detalle la aparición repentina de los síntomas, su aterradora hospitalización y su arduo camino hacia la recuperación.
Con este relato honesto y sincero, confiesa la pequeña línea que había entre su tragedia personal y el triunfo. En definitiva, Sorbo pretende abrir un camino para aquellos que alguna vez han sufrido una dura enfermedad o un grave retroceso en la vida y ahora están luchando por encontrar su camino y reencontrarse a sí mismos.