Variedades

El pensamiento de Gil Blas Tejeira se mantiene vigente

Gil Blas Tejeira abogó por un periodismo responsable, donde el periodista no haga de tonto útil ni se escude en la "libertad de expresión" para difamar y abusar.


La Dra. Isis Tejeira, docente y actriz panameña, una de las tres hijas de Gil Blas Tejeira, nos facilitó una columna de su padre, escrita el 6 de febrero de 1956, bajo el seudónimo Espladían, donde hace planteamientos que no pierden vigencia y sobre los cuales vale la pena reflexionar hoy Día del Periodista.
A continuación reproducimos fragmentos de este texto que fue, a su vez, reproducido en la Revista Lotería de enero y febrero de 2001, con motivo del centenario del gran escritor y padre del periodismo panameño.
"Somos partidarios decididos de la libertad de expresión y estamos de acuerdo con lo que sobre esto dijo Jefferson: que es preferible sufrir las intemperancias de una prensa desbocada a verla sometida a una censura previa.
Pero también es convicción nuestra que todo el que escribe o habla para el público debe responder por lo que escribe o dice.
Hace muchos años leímos un editorial de la revista norteamericana Liberty en el que se decía que la libertad de expresión no puede permitirle a un individuo que se pare en medio de un teatro repleto a gritar que hay incendio cuando no lo hay, provocando así espantoso aglomeramiento, estrujones, heridas y muerte.
El irresponsable que se irguió en una función a dar la alarma de un fuego que no hubo, ocasionando así daño a sus semejantes, debe sufrir csstigo. No tiene derecho a decir que hizo uso de la libertad de expresión. Y si un individuo recurre a la prensa para propagar una especie falsa y dañina, su posición es la misma que la del tipo del teatro, aunque se defienda con frases tan fuera de aplicación en su caso como aquella del "sagrado sacerdocio de la prensa".
Es desgracia que la Ley que hay en Panamá sobre materia de calumnia e injuria sea tan deficiente y que tampoco haya buena legislación sobre asuntos de prensa.
El periodismo tiene la desventaja entre nosotros de que intentan su ejercicio personas que no están capacitadas ni moral ni intelectualmente para ello.
La rectificación de las deficiencias de la prensa panameña es más cuestión de cultura que de autoridad. Hay muchos periodistas incultos, reñidos con tres cosas que hay que defender y amar, porque son indispensables para la vida culta: la verdad, la urbanidad y la corrección en el lenguaje.
Cuando un individuo baja al terreno del insulto procaz y personal, deja de merecer ser considerado como periodista. Si falta a la verdad a sabiendas, no por explicable falibilidad humana, es mendaz y no merece acceso a los órganos serios de publicidad. Y si escribe desmañadamente, debe mandársle a que se eduque un poco antes de seguir produciendo "literatura" para el público.
Nosotros no entendemos nunca que la libertad de expresión y "el sacerdocio del periodismo" puedan ser escudos para proteger la chusma maldiciente, desmañada en la expresión y maculada de descortesía que ahora proliferan en Panamá como hongos en estercolero".


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174750
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América