Cada individuo en la medida de sus posibilidades y según su interés real de aportar puede hacerlo.
Ese impulso solidario hace que se multipliquen recursos y que las organizaciones no gubernamentales, ONGs, y la sociedad civil puedan ayudar al gobierno en la tarea de elevar la calidad de vida de sectores marginales o grupos vulnerables de la población.
Bien lo dijo la Dra. Sara Meléndez, de la Universidad George Washington, en su visita a Panamá, "el voluntariado es como un semillero".
La especialista en fundaciones y ex presidenta del Independent Sector -coalición nacional estadounidense que agrupa a más de 700 fundaciones, empresas y ONGs- aboga por el trabajo interorganizacional.
En diciembre, la Teletón 20-30, al igual que agrupaciones benéficas como Casa Esperanza, el Ejército de Salvación, Aldeas SOS, Nutre Hogar... más que nunca apelan a la sensibilidad social y hacen que la gente comprenda que somos interdependientes, que es importante dar y compartir, ya que la discapacidad emocional actúa como zancadilla; el progreso nacional depende de la empatía individual. La inclusión social debe ser la tónica.
Sea parte del programa "Arbol de Angeles", del Ejército de Salvación, regale juguetes a niños de escasos recursos.
Compre los productos hechos por trabajadores de Industrias de Buena Voluntad y los del Centro de Adaptación Laboral del IPHE.