Hay papás cómplices, consejeros y cantaletosos, pero en una palabra ,para sus hijos son los mejores del mundo y gracias a su esfuerzo y dedicación, al lado de mamá, logran construir un armonioso hogar. Escuchar y conversar son sus cualidades. Para él, los valores de sus hijos y el desarrollo de su personalidad son la base de la formación, por eso, respeta las determinaciones, espacios y concepciones, siempre y cuando no sobrepasen los límites que el hogar como normas tiene. Por lo general, piensa que los años nunca pasan y que él puede llegar a ser el confidente de sus hijos. Aunque cuando ve que la situación se sale de sus manos recurre a la autoridad para hacer respetar su posición. Lo más seguro es que al día siguiente haya olvidado lo sucedido y traiga una gigante pizza a casa.
Le fascina su posición de padre, sobre todo cuando es quien está en la cabecera de la mesa y es el que manda. Aunque parece duro porque exige respeto y obediencia e insiste en la importancia de las rutinas y la disciplina, es muy dedicado a sus hijos Más que un padre es un compañero. Se preocupa por brindarle un espacio propio a sus hijos y sobre todo, libertad. Les enseña a ser independientes y siempre está dispuesto a escuchar. Es un papá aventurero y animado, dispuesto a aflorar las capacidades de sus hijos y aprovecharlas al máximo.