En Panamá ahora mismo hay un matriarcado y abundan las madres solteras o divorciadas, así como los hombres mantenidos porque en nuestra sociedad es común el "Síndrome del Zángano" entre la población masculina.
Tales planteamientos los hizo la Dra. Rosa María Crespo de Britton, en reciente conferencia ante mujeres profesionales y de negocios.
"Estoy preocupada por el futuro de los hombres", manifestó la gineco-obstetra y escritora panameña, ganadora varias veces del Premio Ricardo Miró de literatura y agregó que la razón de su preocupación es que "hay gran cantidad de mujeres inteligentes y bien preparadas que no tienen pareja porque los hombres no estudian, se están quedando atrás y esto es peligroso para la sociedad".
Parte de la responsabilidad de esta situación, dijo, es de las madres de familia que motivan a sus hijas a superarse y no hacen igual con los varones. "Les dicen a las hijas: `estudia, que los hombres en este país no sirven" , y al hombre le dan la llave del carro."
Sobre el "Síndrome del Zángano", explicó la Dra. de Britton, que el hombre es cómodo y ocurre que suele ampararse en esto de que "¿así que las mujeres quieren liberarse?, que lo hagan", y le deja todo el peso de la economía hogareña y explota el esfuerzo de la mujer que cree que sólo porque trabaja se liberó. Analizó esta situación y dijo que lo que en verdad ocurre a muchas mujeres que trabajan es que ahora su jornada laboral es doble y triple (trabaja para un/a patrón/a y para su familia sean marido e hijos/as, madre, padres, hermanos) y en lo que toca a las tareas domésticas ni la sociedad ni su pareja se lo reconocen.
Explicó que la mujer está posponiendo el matrimonio y el tener hijos y prefiere primero superarse académicamente y realizarse profesionalmente y ella comparte esta posición, ya que es la forma de asegurarse que logrará sus metas. Considera importante que la mujer de todos los estratos sociales gane autoestima y se percate de que no necesita de un hombre que la valide porque ella es por sí misma merecedora de respeto y puede ser exitosa porque tiene inteligencia, iniciativa, es luchadora y ha probado con creces su capacidad en diversos campos.
También la Dra. de Britton hizo un llamado a las mujeres jóvenes para que tomen el control de su cuerpo y su salud (la cual después del tiempo son los recursos más valiosos que tienen) y aprendan a conocerlo y a cuidarlo.
Censuró los medios de comunicación y la publicidad que explotan el cuerpo femenino y hay un culto excesivo a la "belleza" según estándares que no encajan en el perfil del promedio de mujeres lo que causa frustración y enfermedades. Dijo que en su consultorio atiende gran cantidad de mujeres abulémicas y anoréxicas que se odian porque no tienen un cuerpo con tales y tales medidas, "hermoso" al criterio de los demás.
Es su parecer que hay un gran trabajo por delante en materia de elevar la autoestima de las mujeres que confrontan esta batalla constante entre lo que son y lo que la gente quiere que sean, para que ellas sepan y estén claras en que existen, son y valen por sus capacidades, talento, inteligencia, valores, principios y no por su mera apariencia física.
También opinó la Dra. de Britton que está sucediendo a las mujeres que "mientras más estudias y más haces más débiles somos, porque nos atacan por todos lados" y hay que hacer el doble de esfuerzo para superar la mentalidad machista social imperante.
Ella considera que hay luchas y conquistas mundiales en lo que toca al avance por la justicia social y para que el ser mujer no sea una desventaja, pero, también piensa que como hay temas comunes, hay realidades diferentes que deben tomar en cuenta las distintas regiones para enfocar sus acciones reivindicativas.
Por otro lado, dijo para culminar su intervención, ante representantes de la Federación Nacional de Mujeres de Negocios y Profesionales de Panamá, FNMNy P, que el estudio y la educación han sido dos pilares importantes de su éxito personal y profesional y que "quiero que me recuerden como una mujer que supo aprovechar su tiempo. Sigo haciendo operaciones a las seis y media de la mañana y lo dejaré de hacer el día que me tiemble la mano. Pero, tengo la esperanza de seguir escribiendo novelas hasta que me muera".