Aunque la herencia genética es un factor muy importante en la incidencia del cáncer de colon, la mayoría de los casos se dan de forma incidental, sobre todo en los países desarrollados por las dietas bajas en fibras y una alta ingestión de grasa animal. Hasta el momento no se sabe a ciencia cierta su etiología, sin embargo, al igual que otros males, se puede detectar a tiempo.
Gustavo Plasencia, cirujano general y miembro del cuerpo médico del Baptist Hospital of Miami, conversó con “El Panamá América” de esta enfermedad, en el marco de su participación en el Congreso Latinoamericano de Cirugía, celebrado recientemente en Panamá.
Según el especialista, generalmente este tipo de cáncer empieza por un pólipo que es el crecimiento de un tumor benigno en el colon, el cual progresivamente crece a través del tiempo, hasta que obtiene un crecimiento desordenado que finalmente se convierte en cáncer.
Muchas veces las afecciones del colon son asintomáticas y por lo general, sólo se presenta un dolor abdominal, que es necesario investigar. No obstante, hay signos indicadores de problemas en el colon como el sangrado rectal.
Aunque normalmente este síntoma es atribuido a las hemorroides, por lo que no se le presta mucha atención, es necesario considerarlo para que el médico haga investigaciones precisas.
De acuerdo con el galeno, si se trata de un sangrado rojo, fresco y vivo, generalmente es producto de las hemorroides, sin embargo, si hay cambio en el color de las heces fecales, tornándose más oscuras, es indicativo de que hay un sangrado más arriba, ya sea en el colon o de tipo gastrointestinal.
Pese a esto, el médico indica que bajo ninguna circunstancia la persona debe confiarse de que se trata de un problema de hemorroides.
Otro signo importante es el cambio de los hábitos intestinales, al igual que el cambio del calibre de las heces fecales, además del cansancio o agotamiento por un proceso de anemia.
Es recomendable que a partir de los 40 años las personas se practiquen un examen de sangre oculta en las heces fecales, y, de salir positivo, hacerse una colonoscopia.
El grupo más susceptible de desarrollar cáncer de colon está entre los 60 y 70 años, pero lo ideal es identificarlos antes de que ocurra, por lo que es muy importante que a los 50 años las personas se hagan chequeos del colon.
Generalmente desde que un pólipo nace y empieza a transformarse y crecer, hasta convertirse en cáncer de colon, se calcula que ocurre en un período de siete años.
Plasencia asegura que estos exámenes de diagnóstico no son dolorosos, pero sí requieren de una preparación que incluye una dieta especial previa al examen, que se hace bajo sedación.
Lo interesante es que si el médico descubre durante el examen un pólipo, inmediatamente lo puede remover, porque es un procedimiento de diagnóstico y terapéutico; pero es importante que toda persona a la que se le ha descubierto un pólipo recuerde que en un futuro puede desarrollar otro. Por esta razón es recomendable que a los tres años vuelva a repetir el examen.
222 Es recomendable que a partir de los 40 años las personas se practiquen un examen de sangre oculta en las heces fecales, y de salir positivo, hacerse una colonoscopia.
Durante su participación en el congreso, Plasencia promovió un nuevo método quirúrgico para el cáncer de colon.
“Desde hace mucho tiempo, cuando se presenta un cáncer de colon se opera abriendo el abdomen, y cortando la parte afectada y si hay lugar para empatar, se hace para no ostomizar al paciente... Pero, hoy día esto se puede hacer también a través de unos tubitos, es decir, la cirugía laparoscópica”.
Actualmente este método no es completamente aceptado como tratamiento para el cáncer, debido a que los estudios que se han hecho son muy prematuros; sin embargo, su experiencia indica que en casos más avanzados, es mejor que el tratamiento convencional de cirugía abierta.