Los trasplantes totales de cara ya no serán una aventura de ciencia ficción. Son técnicamente factibles pero complejos en cuanto a la ética, dijo el miércoles un cirujano británico.
Peter Butler, del Hospital Royal Free de Londres, solicitó un debate sobre la ética de esa operación, ahora posible gracias a nuevos fármacos que evitan que el sistema inmunitario rechace un trasplante de rostro.
"No se trata de si lo podemos hacer, sino de si lo debemos hacer", dijo Butler.
"La parte técnica no es compleja, pero no creo que sea la mayor dificultad (...) obviamente tendrá que llevarse a cabo el debate ético y moral antes del primer trasplante facial", añadió.
La Asociación Británica de Cirujanos Plásticos se reunió el miércoles para celebrar su encuentro de invierno y discutir el procedimiento microquirúrgico, que podría proporcionar nueva piel, hueso, nariz, barba, labios y oídos de donantes muertos a pacientes desfigurados por accidentes, quemaduras, o cáncer.
Sin embargo, los cirujanos podrían tener problemas para hallar suficientes donantes. Butler dijo que un sondeo de médicos, enfermeras y del público en general reveló que la mayoría aceptaría un trasplante de cara, pero pocos estarían dispuestos a donar su propio rostro tras su muerte.
Butler comentó que una de las posibles técnicas sería como una "envoltura cutánea" de grasa, piel y vasos sanguíneos trasplantados en el hueso existente, dejando a los pacientes con muchas de sus propias características faciales.
Pero al igual que en la película de ciencia ficción "Face off", otro procedimiento más complejo sería trasplantar también el hueso subyacente, por lo que el paciente terminaría pareciéndose al donante.