El precio del Viagra es determinante para los hombres de bajos ingresos en Suecia, que al contrario de los ricos eligen cada vez más poner fin a su tratamiento pese a su eficacia, según un estudio difundido ayer.
El estudio, realizado en 132 pacientes por el servicio de urología del hospital de Skoevde, explica que la decisión del gobierno sueco de dejar de subvencionar el Viagra, tomada en el 2001, obligó a una gran cantidad de hombres de ingresos modestos a abandonar este famoso remedio contra la impotencia masculina.
Mientras que la práctica totalidad de los pacientes controlados entre fin de 2000 y febrero de 2003 consideró que el Viagra mejoró su vida sexual, nueve de cada diez hombres con ingresos inferiores a 25.000 dólares por año explicaron haber puesto fin al tratamiento en parte debido a su costo.
Más de 500.000 hombres de una población total de 9 millones de habitantes sufren problemas de impotencia sexual en Suecia, donde una caja de 12 píldoras de Viagra cuesta unos 130 dólares.