Más allá de una película de ciencia ficción, en la que el mundo es salvado por sus superhéroes, vivimos un caos de intolerancia provocado por el más cruel de los villanos y sin nadie que nos defienda. Aunque usted podría pensar que esta realidad podría ser provocada por Loki, de “Los Vengadores”, o el Joker, de “Batman”, no se trata de ninguno de ellos, sino del estrés, de ese conjunto de alteraciones que ha trastocado la sensatez y la lógica de la humanidad.
En los últimos días, Panamá se ha visto manchada por situaciones de violencia y agresión por la pérdida de la cordura, quizás provocada por el nivel de estrés en que se vive.
Aunque este mal parezca inofensivo, a nivel personal “es una de las cosas que más fácil nos saca de nuestras casillas; de nuestra forma y estructura lógica de pensar”, señaló el psicólogo y abogado Fernando Gómez, quien mencionó que para él es absurdo que alguien tenga un bate en el auto, pero a como están las cosas, lo está contemplando.
Los recientes altercados que se han dado en la vía pública nos han llevado a preguntarnos ¿por qué Panamá vive sumergida en estrés?
Partimos del hecho de que el estrés es acumulable; mala economía, tranque, inestabilidad familiar, delincuencia, etc... podrían ser algunos sus detonantes, además de la falta de tolerancia que vivimos, producto de que las personas no se toman esos cinco minutos para respirar y se acuestan y levantan pensando en sus problemas. “Uno puede aguantarse un insulto en la calle, un maltrato, una mala situación un tiempo, pero poco a poco tú vas viendo cómo las defensas te van fallando hasta que explotas y esto es lo que pasa, quedas peleándote con alguien en la calle”, dijo Gómez.
Pero el especialista señala que este problema va más allá de eso y no es culpa ni de la sociedad ni del Gobierno, sino de uno mismo, “uno se deja envolver por sus problemas”.
Este padecimiento lo vive el especialista en sus consultas y él pregunta: ¿y usted qué hace para liberar el estrés? La mayoría responde: salgo de paseo con sus familiares, ¡error!, Gómez señala que una de las grandes fuentes más generadoras de estrés son la familia. Él recomienda tener una actividad, un hobby personal, en el que en un momento puedas mirar para atrás, hacer introspección, está muy de moda el yoga, la meditación, el kabala, etc.
Descontrol colectivo
Gómez señala que él nunca había sentido la necesidad de contar hasta 10 porque ya no es extraño ver en una fila de supermercado, en la farmacia o en el cine, personas perdiendo el control. Allí es donde uno debe romper ese círculo, contar hasta 10 y calmarse.
Liberar la frustración es posible haciendo deporte, actividades culturales, cosas que den alegría, pero que también te dejen algo positivo. No vayas a ver una película de terror ¡te estresarás más!, deja el trabajo en la oficina, no revises el celular cada segundo.
El estrés no solo roba la calma, sino también causa afectaciones físicas: afecta órganos internos, huesos y hábitos alimenticios. Cuando el cuerpo empieza a desmejorar de esta manera, entra en un declive en donde no se tiene la misma energía, se puede engordar o bajar de peso, puede presentarse afectaciones cardiacas y hepáticas.
No al alcohol
El reconocido especialista señala que el panameño no tiene métodos eficaces para combatir este mal, por lo que muchos se van a un bar. “El alcohol es un agente depresor, la gente no lo cree, pero después que te desinhibe, te deprime el doble, si ya estabas estresado, ahora estarás deprimido; la combinación del cigarro y el alcohol desmejora completamente la salud mental de la persona”.
La población no le presta la debida atención a este problema que, como mencionamos, afecta la salud física y mental.
Estar saturado de tantos problemas y pensamientos negativos puede llevar a tomar malas decisiones en tan solo un segundo, y puede cambiar el resto de tu vida.
Para evitar vivir estresado empieza buscando tu salud, elimina todas aquellas preocupaciones innecesarias, como esas personas negativas, y aunque parezca tonto cuenta los 10 segundos para oxigenar tu cerebro y tomar una buena decisión.
Aunque no lo creas, siempre es bueno buscar ayuda.