El lema de la campaña es "Camino a un Panamá sin Violencia" y busca crear conciencia del impacto social de este flagelo que siembra tanto dolor en los hogares.
"La violencia doméstica se aprende en el hogar, no es un problema privado, ya que tiene sus repercusiones directas e indirectas en el desarrollo de las comunidades y la sociedad en general", plantea la ONG y El Machetazo, que se ha sumado a esta cruzada en favor de la mujer que es víctima de este glagelo social.
Según el Departamento de Criminología de la Policía Técnica Judicial, "en el último año han muerto 8 mujeres a manos de una persona con la que mantenían algún tipo de relación".
También el Centro de Educación y Asistencia Legal "Telma King Harrison" reporta que el año pasado de los más de 900 casos atendidos, el 75% tiene un componente de violencia.
Los pines de la cinta morada estarán disponibles en los almacenes El Machetazo de Calidonia, San Miguelito, Tocumen, Santa Ana, Arraiján, Chitré, Penonomé y Santiago.
Hay un hogar para varones y chicas, en su mayoría provenientes de familias de alto riesgo.
En el Instituto Técnico Vocacional aprenden ebanistería, belleza, electricidad, informática, soldadura y otros oficios.
Este oasis se mantiene gracias al apoyo de numerosas personas y organizaciones que con sus donaciones permiten que diariamente cientos de niños, jóvenes y ancianos reciban una alimentación nutritiva.
La labor comenzó en los años 80 cuando era párroco el padre Joaquín Millán, fundador de esta obra social, quien la empezó distribuyendo emparedados, y hoy se ofrece 18 mil raciones de comida al mes.
Según el padre Francisco Jordán, esta obra no sólo brinda a los jóvenes alimentación, sino educación y orientación que les servirá en su vida adulta.
"En El Chorrillo hay valores, y la gente cuando quiere es capaz de hacer las cosas bien", y una de ellas es el deporte, afirmó el padre Jordán.
Tienen un programa para la resocialización de jóvenes con problemas policiales y bandas. Se les brinda orientación moral y psicológica, para que puedan abandonar esa vida. La Policía Nacional colabora.
Hay un preescolar para que desde temprana edad crezcan rectos y fuertes y aliviar la situación de hacinamiento en que viven.