La Familia Imperial nipona protagonizó uno de sus momentos menos habituales.
Montados en un gracioso tren rojo los emperadores Akihito y Michiko recorrieron el parque natural de Kodomonokuni, situado en la ciudad de Yokohama, para celebrar sus bodas de oro.
La princesa Masako, esposa del príncipe Naruhito, sorprendió a muchos por su dinamismo y entusiasmo. La que llegó a ser conocida como la “Princesa triste” estuvo de lo más feliz y relajada y se divirtió mucho junto a sus sobrinos, especialmente junto al príncipe Hisahito, hijo del príncipe Akishino segundo, hijo de la princesa Kiko.