La primera mención histórica de Singapur data del siglo XI a.c., cuando fue ocupada por la flota de la Dinastía Chola, originaria del Deccan. Las antiguas crónicas chinas y javanesas llaman a la isla Tumasek, "la ciudad del mar".
Cuenta la leyenda que Singapur recibió su nombre, allá por el siglo XIII, cuando un príncipe de Palambang llegó a sus costas. Al atracar, se enfrentó con una fiera que él reconocía como león pero que en realidad se trataba de un tigre. Desde entonces, Singapur lleva este nombre cuyo significado es "ciudad de león" en sánscrito, gracias a esta pequeña fábula que sigue auténtica hasta nuestros días.
Durante el transcurso del año 1811, un grupo de malayos de Jhore tomaron posesión de sus costas pero no les duró mucho tiempo dado que en 1819, Sir Stamford Raffles la adquirió para la Campaña de las Indias Orientales, eliminando al asentamiento malayo y de esta manera quedaba habilitado para competir con los holandeses que dominaban la región.
En poco tiempo se notarían nuevos cambios para Singapur, comenzaba a florecer gracias al tráfico del comercio de porcelanas, sedas, bambú, ébano, té y marfiles de Indonesia y China.