Respuesta: He aquí cinco reglas necesarias:
Mantener una práctica sexual continua y equilibrada. Tener presente que el sexo no se desgasta, ya que con la práctica se mantiene el riego sanguíneo de los órganos y sistemas encargados de la respuesta sexual.
Cuidar el estado de salud general
Explorar nuevas prácticas sexuales para no caer en la monotonía sexual
Conocer las variaciones fisiológicas que tienen lugar con la edad, los problemas que se tiene y mantener una buena comunicación con su pareja
Adquirir un estilo sexual más relajado, afectivo, pero igualmente placentero y gratificante
Pregunta: Mi madre tiene setenta años y no tiene pareja. Pero, se permite bromas acerca de temas sexuales. ¿Es esto normal en una persona de su edad?
Respuesta: Puede serlo, sobre todo si su madre tuvo una vida sexual activa y satisfactoria. El interés y el placer sexual, aunque disminuyan, no están relacionados con la edad. Recuerde que la sexualidad no se reduce a los actos genitales, sino que incluye todas las demostraciones de afecto, como besos, abrazos, caricias, y por supuesto el buen humor, etcétera.
Pregunta: Me parece que de tanto hablar y escribir de sexo se terminará con su maravilloso misterio. ¿No es esto perjudicial para todos?
Respuesta: Es una obligación ineludible de la sociedad y un derecho individual indiscutible que se reciba toda información adecuada sobre la sexualidad humana. A mayor información, menos ignorancia. El romper con los mitos y profundizar en esos misterios resulta siempre útil y no perjudica para nada el futuro sexual de la humanidad.