En su primera aparición pública, desde que tuvo a los mellizos Emme y Max, Jennifer López dejó por un momento su papel de madre y esposa (de Marc Anthony) para hablar del rol en la nueva comedia romántica 'The Back-Up Plan'... aunque, hoy en día, su carrera profesional bien parece ser el Plan B, teniendo en cuenta que las prioridades personales de la familia evidentemente figuran en un primer plano, por encima de Hollywood.
¿Antes de conseguir el éxito profesional, había pensado en algún "Plan B", por si la música o la actuación no llegaban a funcionar tan bien como ahora? No. Nunca tuve otro plan. En mi carrera no se puede dudar. Si era algo que quería hacer, tenía que ser único. Creo que es necesario ese estilo de enfoque serio para conseguir el éxito porque nuestro negocio es extremadamente brutal.
¿Y está orgullosa de todos sus trabajos o se arrepiente de alguno en particular?
- Estoy orgullosa de muchos trabajos que tuve. Y trato de hacer lo mejor que puedo, siempre. Pero la película que más me enorgullece es 'El Cantante'. Sé que no tuvo demasiado éxito comercial, pero yo sentí que fue el mejor rol de mi carrera. Tratar de producir una película que nadie quiere hacer no es para nada fácil. Pero la hicimos. Al día de hoy, con Marc nos sorprendemos cuando la gente se nos acerca diciendo que también les gustó 'El Cantante'.
¿Le da tanta importancia a los CD de música en inglés como los de español? Ahora estoy trabajando en un álbum en inglés y recién cambié de compañía. Pero también estuve hablando con mi productor para grabar otro CD en español. Él terminó de grabar otro CD con Marc (Anthony) y yo le dije: "Genial, ahora podemos empezar con el mío”. Dijo que necesita vacaciones primero, pero también tiene cinco ideas para mí. Espero empezar pronto. ¿Quién sabe? A lo mejor, el próximo año lo terminamos.
¿El trabajo como madre resultó ser el Plan B de la carrera profesional? No. Definitivamente no es el Plan B. El trabajo en casa es mi prioridad. Ser madre y esposa viene primero y el resto, después. Por muchos años, mi trabajo profesional, honestamente, fue mi única prioridad, pero la vida cambia.
¿Y los cambios no fueron tan fáciles? Siento que todo pasó como tenía que pasar. En mi mente, en cierto punto de mi vida, me hubiese gustado que hubiera pasado antes. Hubo un momento en que llegué a pensar que no iba a pasar. Y cuando se cumplió, me di cuenta de que había un plan divino para mí, mucho mejor.
Justamente hay una frase en la película 'Plan B', en la que su personaje dice que ya no puede esperar más para quedar embarazada porque tiene miedo de perder la oportunidad. ¿Quiere decir que alguna vez también pensó así? Sí, aunque yo no forcé nada. Todo sucede por alguna razón, pero alguna vez pensé que a lo mejor no me iba a pasar.
En la película 'Plan B', su personaje también cuenta la experiencia del primero y el mejor beso. ¿Se animaría a contarnos cómo fueron los de la realidad? (Riendo) No.
¿Recordó al menos la época de embarazada para el rodaje de la película? ¡Mi Dios! Sí. Ayudó bastante porque el director era hombre y el guión lo había escrito una mujer. Con ella, las dos, recién habíamos salido del embarazo y estábamos obsesionadas con el tema. Sé muy bien lo que se siente.
¿Y el tema de la inseminación artificial? Yo también viví un proceso parecido, y es mucho más complicado que el que muestra la película. En la película, para mi personaje todo es mucho más fácil. Y es una sorpresa porque sabemos que no es así. Es un proceso complicado y no siempre se logra un resultado positivo en el primer intento. Por eso hay una frase en la película que dice: "¿Te das cuenta de la suerte que tuviste?". Es algo que casi nunca pasa.
En otra escena de la película, alguien dice que tener hijos es algo horrible, muy horrible, con momentos mágicos que lo transforman todo. ¿Piensa igual? Absolutamente, claro. ¿No es así como funciona la vida? Es difícil, difícil, difícil, después genial y después difícil, difícil, difícil, y después genial. Eso es lo que me gusta de esta película, tiene esas pequeñas verdades que la gente ya no tiene miedo de decir. Así es la vida, y tener hijos también es así. Es duro, duro, duro hasta que se produce un milagro que te hace olvidar todo lo malo... y todo te parece perfecto.