“Lo que yo vi es alguien que había aceptado su propia muerte pero igual seguía filmando para mostrarle las últimas imágenes a su familia. Y para mí fue la mejor guía de mi trabajo como actor”.
¿El rodaje también fue en el mismo lugar? “La experiencia fue única, pero en verdad filmamos adentro de un estudio de Salt Lake City, donde recrearon la porción del cañón donde Aron había quedado atrapado, aunque también tuvimos algunas escenas en el lugar exacto, en Utah. El estudio era increíble, porque no tenía las típicas paredes que se abren para las cámaras. Yo ni siquiera vi al equipo de filmación por un mes y medio, porque me la pasaba adentro del cañón, estudiando alguna clase de la Universidad. Nadie más entraba ahí”.
¿No probaste salir sin cortarte el brazo? “Tuvimos una escena que terminó durando 20 minutos, porque el director me dijo que no parara hasta que él dijera "Corte".