Variedades

Entre recuerdos, risas y emociones


Comenzó con "La agarro bajando", pasó hasta por el panameñísimo estilo "nigthta" con "Me gusta cómo tú mueves la cintura" y terminó con un gran "Carnaval en La Central, ¡Ue, Ue!". Es que en su concierto "Emociones", el puertorriqueño Gilberto Santa Rosa cantó por dos horas y media, sin descanso, arrancando del público no sólo aplausos, sino carcajadas, ovaciones y hasta uno que otro piropo.
El "Caballero de la Salsa" salió ataviado de negro, con un traje de tres botones y una finísima camisa blanca, sin corbata, respaldado por una orquesta de diez músicos y tres coristas, todos vestidos de blanco, más unos ocho apuestos bailarines que llenaron de energía el escenario.
Sin dirigir una sola palabra al público, siguió con "Pero no me ama", "Almas gemelas", "Conciencia" y "Si no lo digo ahora". Fue entonces que habló y lo dijo, "gracias por estar aquí, compartiendo mis emociones. Hace 41 años y un día que Ana María me trajo al mundo y hoy quiero compartirlo con ustedes, pero no le digan a nadie lo de mi edad". Entonces alguien del público agitó una banderita boricua y el resto se emocionó.
Gilberto comentó que muchas veces, a través de sus canciones, ha defendido casos sin ser abogado. "Para que ustedes (caballeros) se sigan defendiendo aquí les va este tema de mi nueva producción..." y cantó "Por más que intento". El show siguió con un tema actuado donde Gilberto le dice a un don David que va a ser abuelo de un hijo suyo. El David, que leía uno de los diarios de Editora Panamá América, agitaba contrariado el periódico, mientras rellenaba de insultos al descarado padre de su nuevo nieto, causando hilaridad en la audiencia.
Pero había mucho más. Recorrió su historia musical, cantando temas alusivos como "Lluvia" y "Botaron la pelota", con Willie Rosario al lado de Tony Vega. Las carcajadas no se hicieron esperar, cuando el público veía el video de aquellos tiempos y comparaba a aquel Gilberto, delgadito y de abundante cabello, con el que estaba esa noche en escena un tantito diferente. "Eramos la mitad de lo que hoy somos", dijo Gilberto y de eso nadie tuvo la menor duda. ¡Que pifia los ochenta!.
Y siguieron las emociones. Un grupo panameño de cuerdas, con el maestro Dino Nugeth en el piano, acompañaron a Gilberto en el romántico tema "Pueden decir". La ovación fue grande, pero más grande fue el grito de una fans, que desde las gradas superiores le dijo ¡Te amo!, a lo que él contestó "y yo a ti, mi amor. Te voy a llevar a todos mis conciertos para que me grites".
Acompañado de sus bailarines cantó "De colores", "Dolía menos", sorbió un poco de agua y siguió con "Báilalo como quieras" y así lo hicieron no sólo los bailarines, sino el propio Gilberto que demostró atributos dancísticos, con movimientos rápidos y gran elasticidad al levantar sus piernas a la altura de una sillas que pusieron en escena. La gente lo premió con aplausos, luego que bailó como quiso.
Las emociones se profundizaron más, cuando presentó un fenómeno de los "70 en Panamá, los famosos "Nighta fun" y un par de pencas puso el ambiente de aquellos bailes. No faltó el foco rojo, el combo nacional, ni la pareja con afro bailando pegadito, mientras el panameño Armando Manchore interpretaba el tema "Me gusta cómo tú mueves la cintura" y Gilberto que le hacía el coro, terminó bailando con aquella voluptuosa mujer, mientras que el público entusiasmado cantaba a gritos la canción. Al final, el boricua dijo que la panameña bailaba muy bien, "pero su pareja nunca la vio, porque bailaba mirando para el cielo".
"Mis espectáculos son como las bodas, siempre pasa algo. Busquen a los bailarines, porque ahora me dio ganas de hacer lo que no íbamos a hacer", dijo Gilberto antes de interpretar temas de tres compatriotas suyos, Luis Fonsi, Olga Tañón y Chayanne con el que dijo tener problemas, porque "la gente es mala, me piden que baile como él a estas alturas de mi vida y con este cuerpo". Entonces sorprendió a todos con una coreografía de "Mama mía", con los mismos giros y brincos del joven boricua, lo que causó una de las mayores emociones del espectáculo. "Ay, mama mía" fue el quejido que soltó Gilberto al final de su meneo.


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98137
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América