El regreso de la vieja práctica de envolver ligeramente a los bebés con una frazada antes de acostarlos a dormir, puede ser una forma de reducir el riesgo del síndrome de muerte súbita, según un estudio reciente.
En el estudio, "los bebés que no estaban acostumbrados a estar envueltos (...) se durmieron acostados sobre su espalda", dijo a Reuters Health el autor del estudio, Bradley T. Thach, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington, en St. Louis, Missouri. "Dormir boca arriba es la posición preferida para reducir el riesgo del síndrome de muerte súbita (SMSI)", agregó.
Este tipo de envoltura se usaba casi universalmente antes del siglo XVIII como una manera de restringir el movimiento de los bebés, según Thach y sus colegas. Sin embargo, estudios recientes indicaron que la práctica podría conducir a problemas de respiración e incluso a la muerte debido a la presión de la ropa sobre la pared torácica del bebé.
También ha habido preocupación porque la práctica podría causar problemas en el desarrollo de la articulación de la cadera o provocar un calentamiento excesivo.
Thach y sus colegas investigaron la legitimidad de estas alegaciones en un estudio con 37 bebés, cuyas edades oscilaban entre 19 días y casi seis meses. Se estudió a los bebés mientras tomaban siestas cortas en un laboratorio.
En general, 33 de los bebés, incluidos siete que generalmente dormían sobre el abdomen, se quedaron dormidos a los 30 minutos en su envoltura, informaron los investigadores en una edición reciente del Journal of Pediatrics.
Un panel de 19 expertos ( Revista Circulación: Journal of the American Heart Association, Oct. 31, 2000) concluyeron que no debemos excluir los huevos en nuestra dieta, sino debemos mantener un balance entre todas las comidas que consumimos, y que con moderación podemos comer un huevo diario, que es igual a 365 huevos anualmente por persona. El Dr. Ronald M. Krauss, el autor principal de este estudio que es un científico en Lawrence Berkeley Laboratory en California dice en base a cientos de experimentos que para prevenir ECV y derrames, hay que comer pescados como tuna y salmón que son ricos en aceites buenos de omega 3. Hay que hacer ejercicio 30 minutos por día y dejar de comer alimentos procesados. También puede comer un huevo por día, mientras controlas la cantidad de grasa saturada y cantidades de colesterol por dia.
La necesidad de cambiar las reglas antiguas fue muy necesaria por la preocupación que los americanos están comiendo muchas comidas equivocadas. Según el Journal of the American Medical Association, la prevalencia de obesidad subió más de 5% entre 1998 a 1999, y desde 1991, el número de americanos obesos ha subido más de 60%, y una de cada 5 personas tiene sobrepeso. La obesidad sube el riesgo de problemas de ECV y alta presión y diabetes. Las nuevas recomendaciones también enfatizan la importancia de limitar alimentos con grasas encontradas en aceites vegetales hidrogenados, y muchas otras comidas procesadas.