Cuando hay niños en el hogar se debe tener mucho cuidado y pensar en todas las cosas que se les puede ocurrir por andar tocando por aquí y por allá.
Así que para evitar lamentaciones posteriores es mejor prevenir accidentes. Esto es responsabilidad de todo adulto. He aquí unos consejos útiles.
1.- Nunca deje medicamentos al alcance de ellos. Los niños, por su curiosidad innata, podrían abrirlos e ingerirlos con desastrosas consecuencias.
2.- Otros productos como insecticidas, fungicidas, desinfectantes, detergentes, deben estar fuera del alcance de los niños.
3.- Coloque pestillos o picaportes (que ellos no puedan alcanzar) en las puertas si estas conducen a escaleras. O lo que es todavía mejor, ponga rejillas que impidan que los niños pequeños salgan sin que usted se percate de esto.
4.- Los fósforos, cuchillos, tijeras, agujas y alfileres deben estar bien guardados, donde los niños no puedan cogerlos e inventar jugar con ellos.
5.- Asegúrese de que no haya en el suelo agua u otro líquido (tampoco cáscaras, como las de banano) con el cual los niños se puedan resbalar.
6.- Si hay ventanas sin verjas en su casa, coloque frente a ellas algún mueble en el cual el niño no se pueda trepar, para evitar que se le ocurra estar asomándose y corra el riesgo de caerse.
7.- Si tiene mascotas o sus vecinos las tienen, especialmente perros, manténgalas alejadas de los niños cuando usted no está supervisando y enséñeles a respetarlas (no tirarles objetos ni estarles halando la cola), para evitar que los muerdan o arañen (en defensa propia).