En una humilde vivienda, ubicada en el corregimiento de José Domingo Espinar, distrito de San Miguelito, vivía Marcos Fidel Rueda, un humilde artesano colombiano, procedente de Barranquilla, quien se dedicaba a confeccionar tinas de lavar de cemento, en un pequeño taller. Lejos estaba don Marcos de imaginar que ese pequeño negocio sería aprovechado por uno de sus 50 hijos, Oscar, que hoy se considera un "escultor de cemento".
Oscar afirma que su padre era un hombre emprendedor, que llegó a nuestro país a trabajar en algo que le agradara y le permitiera forjarse un futuro honesto. En aquel tiempo, 1930, según cuenta, las tinas eran algo así como una novedad, por lo que su trabajo recibió muy buena acogida.
Hoy día, Oscar mantiene el taller Ruedas, que es uno de los locales donde se trabaja una gran variedad de artículos de cemento, los cuales exhibe fuera de su negocio, localizado en Tocumen. Nuestros productos son de uso primordial para el área de la construcción, terminación de fachada, decoración afirma Oscar y asegura que diariamente llegan personas que observan la variedad de objetos o encargan artículos específicos, pero siempre salen con una respuesta positivo.
El equipo es pequeño, sin embargo, el esfuerzo es palpable en cada pieza encargada, las cuales varían desde balustradas, columnas decorativas, de diferentes diseños y tamaños, como fuentes, bancas, mesas, nichos e incluso imágenes religiosas, las cuales son inspeccionadas por Oscar Ruedas, para mantener un óptimo control.
Hace 10 años decidí darle otro giro a la activida e incursionar en otros productos, además de la tinas que aún vendemos y, no me arrepiento de esa decisión. Me llena de orgullo lo que somos ahora, sobre todo que mi padre, quien falleció el año pasado, pudo ver su negocio con otra perspectiva y que la semilla que sembró a su llegada a Panamá, diera frutos positivos.
"Me agrada lo que hacemos, lo vivimos y sentimos, pues es nuestra razón de ser... la escultura y el diseño en cemento, es dedicación, es mostrar lo bello que se puede forjar con la imaginación y una muestra son los balcones con las balustradas que adornan la Calzada de Amador... Verdaderamente es un arte accesible a todos", dice Oscar.