Silbidos, comentarios sexuales y ser tocadas sin consentimiento son situaciones a las que deben enfrentarse algunas mujeres en espacios públicos, e incluso en sus trabajos.
Recientemente, la presentadora panameña Nathalia González fue manoseada y empujada por un grupo de hombres que salían del estadio Rommel Fernández. Aunque la cara de Jelou! dijo encontrarse bien, muchos de sus seguidores se mostraron molestos ante la acción de los sujetos.
Pero esta no es la primera vez que se da un caso de acoso en televisión, en países como México y Francia, presentadoras de TV han tenido que lidiar con toqueteos y otras acciones no consensuadas.
Según la psicóloga Geraldine Emiliani, hay primeramente que evaluar si el victimario es reincidente en el acoso sexual, "hay que ver exactamente si la persona es acosadora. Ya esto implica que tiene un problema. Un trastorno de tipo psicológico severo".
De acuerdo con la experta, el acosador es una persona impulsiva, que tiene un problema psicológico de tipo sexual. "Esto se da también en jóvenes, puede venir desde la niñez y se va desarrollando a medida que pasan los años".
Un caso que trascendió fronteras fue el de Taylor Swift, de 27 años, quien acusó al DJ David Mueller de haberle manoseado el trasero en una sesión de fotos previa a un concierto en Denver en 2013. En esa ocasión la intérprete de "Red" resultó triunfante.
"Fue definitivamente un manoseo muy largo. Fue intencional. Noté cómo me agarraba el trasero por debajo de la falda". La cantante solo pedía una compensación de un dólar porque lo que realmente pretendía, explicó, era que el litigio sirviera "de ejemplo a otras mujeres".
Consecuencias
El acoso sexual puede tener consecuencias en la víctima, como ansiedad, miedo y trastornos sintomáticos como falta de sueño e incluso depresión, explicó Emiliani.