Los expertos hebreos concluyen en su estudio que un 3% de los dentistas de su país refieren problemas respiratorios incluso décadas después de haber manipulado prótesis dentales. La exposición al berilio, advierten, ya era conocida en profesionales de la aeronáutica y la microelectrónica, "pero esta es la primera vez que se investiga en dentistas".
El berilio otorga una mayor dureza a las coronas dentales.