Era lo esperado, la Orquesta Sinfónica Nacional volvió a demostrar la calidad al unísono de sus músicos y la buena compenetración que tienen ejecutando música de Tchaikovsky, el jueves 13 de agosto.
Sin embargo y a diferencia de la gala del 31 de julio, el teatro no se abarrotó a reventar. La razón para algunos fue la copiosa lluvia que cayó esa noche y para otros el requerimiento de boletos para el concierto.
Ese día , corrió la voz de que se necesitaban entradas, pero éstas se daban en la entrada solo como control interno.