Es casi seguro que el sueño de toda panameña es verse ataviada con una pollera, pero hay otras, a quienes la afición por el traje más bello del mundo les lleva mas allá, incluso a competir. Para ello se arman de sus mejores galas para participar del Festival Nacional de La pollera por el premio más deseado, la medalla Margarita Lozano.
Este año, un grupo importante de féminas estuvo allí, y luego de varias horas de reñido paseo sobre la pasarela, el jurado conformado por expertos en el tema dieron el premio a la jovencita Jazmín Espinoza, oriunda de San José de Las Tablas, quien compitió con una pollera marcada en colores lila, morado y rosado, propiedad del señor Eduardo Espino Amaya y diseñada por Nelson Vergara.
El callado trabajo de elaboración fue hecho por artesanas de Bajo Corral, un pequeño poblado ubicado a 20 minutos de Las Tablas.
El trabajo final o armada fue de Rosita Leverone, de Bella Vista en Guararé, todo ello bajo la atenta supervisión de Espino.
Fueron cinco las categorías evaluadas en las que unas 70 empolleradas participaron en un maratónico certamen, bajo la mirada atenta de la Reina Nacional de la pollera, Estefanía Zeballos, una veragûense descendiente de orfebres y que de seguro será recordada por el lujo de su reinado.
Figuras conocidas de la televisión estuvieron allí, pero quienes más llamaron la atención fueron las soberanas de Calle Arriba y Calle Abajo de Las Tablas, encuentro que ya forma parte de la tradición del certamen de la pollera, el más antiguo de la República de Panamá.