Hollywood impone moda en fiesta electoral panameña. Así como las campañas de Barack Obama y John McCain estuvieron marcadas por el protagonismo artístico, algo parecido sucede en nuestro terruño.
Por primera vez decenas de artistas, Dj, compositores, pintores, presentadores de televisión y hasta modelos, se calzan las camisetas del candidato de su preferencia, un método infalible.
Esta táctica fue una de las claves para que la comunidad hollywoodense convenciera al resto de la población indecisa, que Obama era la mejor opción. Se estima que más del 30% de los estadounidenses apoyaban al candidato de su artista favorito.
Balbina Herrera y Ricardo Martinelli han hecho de todo para que la juventud siga sus filas, porque saben que esos 712,448 chicos, que votarán por primera vez en estas elecciones, suman el 32% de los votantes.
Lo primero que hizo la llamada "Chola" fue contratar a una asesora, alguien que creara estrategias, una mujer joven. Ana Pérez ocupó ese lugar. Por su parte, el rey de "Los locos somos más" buscó de inmediato el apoyo de los reggaeseros del pueblo: Dj Black y varios Scardem Crew.
En este cara a cara, Obama y McCain empataron a 50 y 50. Pero como es imposible tapar el sol con un dedo, hay que reconocer que en nuestra campiña, la diferencia de famosos que van de "Corazón" es el doble de los loquitos.
Antes del cierre de campaña de Martinelli, éste ya tenía personajes de peso como Omar Alfanno, quien se declaró su amigo personal, aunque resaltó que no apoyaba a nadie en especial. Pero si de pesos pesados hablamos, Balbina cuenta con el respaldo de un independiente que se dio el lujo de hacer una propaganda a su favor, sin cobrar ni un centavo y, sobre todo, asegurando que la realizó durante sus vacaciones para que no hubiera reclamos. ¿Quién es?, el mismo Rubén Blades.
Demócratas vs.republicanos o PRD vs. CD. Si en Estados Unidos vimos a Black Eyed Peas, Fergie, Beyonce, Jay-Z, Jessica Alba, Jennifer López, Oprah Winfrey, el rapero Will I am, una Shakira colada y muchos famosos más, incluyendo la crema y nata de Hollywood, siguiendo la consigna "¡Yes we can!", en Panamá la situación no varía.
Claro, la fama de los nuestros no es de tal magnitud, pero tiene repercusión en el público, especialmente, en aquellos votantes que están indecisos, y que les falta un empujón para dar el sí o el no.
Ana Pérez lleva la batuda de los revolucionarios democráticos. Ana no sólo intentó arrastrar a las masas jóvenes, creó estrategias y se encargó de aconsejar a Balbina, de lo que debía utilizar en cuanto a vestuario, escogiendo ropa de las mejores tiendas del país.
La misma línea la sigue Kafú Banton, otro ilustre artista, cuyo nombre pesa tanto en las más altas esferas, como en el conocido y marginado gueto.
El Banton concluye sus canciones como un Bono o Green Day, en muchas ocasiones lo han hecho. Que hay que pararse en el lado de la miseria para sentir lo que en verdad es hambre. Y, que el ser "rico no es vergüenza, sino aparentar ser pobre". Las frases siguen y la lista de los que “van de corazón” es larga. Dayra Moreno, Julietta Villamonte, Dj Lito, Jappanesse, El Apache Ness, entre otros, ponen todas sus expectativas en el equipo de Herrera.
¿Los locos serán más? Aunque McCain no tenía la estela de estrellas que seguía a Obama, astros como Brad Pitt, Sylvester Stallone, Clint Eastwood, Chuck Norris y raperos puertorriqueños de la talla de Daddy Yankee lo acompañaron hasta el final.
Así mismo, Cambio Democrático inició, un poco lento, pero seguro. Poco a poco, la frase “los locos somos más” se fue introduciendo en el subconsciente de la población y con la ayuda de Black, Supousse y el programa La Cáscara, que supuestamente no está vinculado con ningún partido, Martinelli fue recuperando el terreno perdido, sobre todo, después de Carnaval.
Los cierres de campaña de esta generación y fiestas con el pueblo muestran que darán la batalla. La campaña del cambio tiene muchos adeptos, algunos secretos, otros declarados. Es más, tienen sus espacios televisivos y hasta su Oprah panameña. ¿Quién será?
Independientes.Nuestra campaña mediática, que más bien se transformó en guerra, le da una manito a nuestros candidatos. Ya hablamos de los famosos declarados, pero qué pasó con los independientes. Como un Tom Hanks, quien decía que no tenía nada por qué pelear en la política, pero era su deber ayudar a los EE.UU.
De éstos hay muchos en Panamá, algunos eran republicanos demócratas, otros panameñistas y también están los que ni son, pero siempre quieren meter su cuchara.
Lissette Condassín es una seguidora de Bobby Velásquez confesa y no es PRD. “Yo apoyo a Bobby, lo vi trabajar por Panamá, me convenció su postura y su plan”, aseguró.
Camilo Navarro, "Cienfue", hermano del candidato a la vicepresidencia, Juan Carlos Navarro, manifiesta que "Yo no soy político y no me gusta eso, vivo de mi música, pero apoyo a mi hermano en lo que haga".
Blades aportó su pregón "no queremos un cambio rebosh", pues afirma que los cambios también son un retroceso.
Guillermo Ferrufino también está en la lista de los independientes, pero él se inclina más por el Cambio Democrático. Afirma en sus múltiples propagandas que es “uno de los tres millones de locos que quiere un cambio en este país”.
Deber de las estrellas.Este proceso electoral arrastra de todo. Como dicen por allí, “hay quien está con Dios y con el diablo”. Para el sociólogo, Marcos Gandásegui, la cuestión no es apoyar por apoyar. Confiesa que a diferencia de Hollywood, en donde las estrellas sí están comprometidas, aquí, todos los "famosos" que vemos en las filas de los candidatos presidenciales están aportando más que un apoyo, un servicio. "Están recibiendo alguna compensación, les están pagando", dice.
Aunque no lo crean, mientras algunos famosos se tiran de los pelos, por defender a sus candidatos, también están aquellos que no les interesa ni un ápice de la política o el país. Los que sólo están para facturar o ver cuánto dinerito extra pueden hacer, mientras dure este proceso. ¡El panameño!
"El deber de cada personaje famoso, debería ser, incentivarle valores a la población, pero en realidad, no lo hacen, los nuestros sólo tratan de promover su imagen", confiesa el sociólogo Gandásegui.
Manifiesta que hay artistas con ideas tan grandes que defienden la justicia social, el planeta, y entre otras causas. Entre ellos resalta a Jane Fonda, quien promovió la protección de las focas, o Arnold Schwarzenegger, que promovió la ley de portar armas en su estado.
Bien, el desenlace de esta historia será hoy. Buenos o malos, famosos o pueblo, todos tendrán que aceptar al nuevo Presidente de la República que comandará el país durante cinco años.
Esperemos que al igual que en Estados Unidos estos mismos personajes sigan cobrando vigencia, apoyando de “corazón” o uniendo más locos “para que un Panamá llegue a todos”, y no dar la espalda en el primer traspié. Como dice la canción de Juanes, “Es tiempo de cambiar en la mente de todos el odio por amor”, y a ustedes estrellas, ejemplos mediáticos, les corresponde ayudar.